Miembro fundador de Andateala.com y presentador oficial del célebre podcast Digalocantando. Pésimo actor, gran director, utiliza las oficinas del sitio para pernoctar.

Crítica de PatillasVolviendo a mi siempre cómoda columna, es que quiero hablar de un tema que creo nos convoca a todos. Esto es, las patillas.

Para todos los “parceros” por patilla no me refiero a las sandías, destructores del lenguaje, sino a ese colgajo de pelo localizado entre el cachete y la oreja que normalmente amortigua zoplamocos y les da a los EMOS una razón de subsistencia, ya que ocupan el 96% de su tiempo en acicalárselas. El otro 4% chupan diuca.

La patilla es un accesorio natural de pelo que nos acompaña desde tiempos immemoriales. Sin ir mas lejos, mis patillas han alcanzado tan compenetración con mi rostro que continuan hasta convertirse en una pseudo barba que muchos tildan de homosexual, pero muchos fletos encuentran sexy.

Sus usos son múltiples: Desde simplemente poblar parte del cachete de pelos, permitir a Elvis ser recordado y a los judíos proteger la vena de la vida (jiles).

Por lo tanto, usar patillas es un acto sagrado. Hombre que no use patillas, aunque sean cortas, no es digno de ser hombre. Ni siquiera, enano.

Incluso en nuestros albores republicanos latinoamericanos, todos nuestros próceres, pro-hombres de gran aplomo y magna avaricia, las usaron con dignidad y garbo, lo que podríamos definir como “Estilo Libertado”. O’higgins, Carrera, Rodriguez, San Martín, Francisco de Paula Santander, Artigas e inclusive Bolivar, más conocido como “Yo quiero ser rey pero no me dejan”.

Lo único que les jugaba en contra era usar esos pantalones apretados que los hacían ver bastante fletos y además, andar pasados a bola. En general, la patilla reemplazaba el uso de barba y bigote, aunque Santander hizo la excepción con un bigotín lo más de Dalí.

Este mismo revival ocurrió durante los años 70’s del siglo XX, donde los hippies lo convirtieron en marca registrada de un movimiento de proxenetas pelo en pecho, putos y drogadictos buenos para la marihuana, el hashis y las mujeres de tetas caidas productos del no uso de sostén. La hediondez “libertadora” también la revivieron y con más fuerza.

Mas, no todas las patillas son dignas de ensalsar o ver. He ahí como (y lo digo con pesar) otros procesos independentistas cometieron la herejía de volar las patillas para reemplazarlas por frondosos mostachos. Es el caso mexicano y célebres guerrilleros como Pancho Villa y Emiliano Zapata optaron por el look “garzón de Shopperia”: Cortarse la patilla a la altura superior de la oreja.

Y ahí empezamos mal. Luego siguieron Los Bukies, los Taxistas, Sandro, algunos punks y los reggeatoneros entre otras razas despreciables de sub-humanos que conforman nuestra nefasta sociedad actual.

¿Qué pasó con las patillas? ¿Porqué esa amputación deliberada? ¿Donde fueron a parar esos rastrojos voluminosos de pelos que hacen que nuestra cara parezca algo más que un ñame o una papa?

¿Porqué Dios, Yahvé, Jeová, Abraxas, Satán o Shannon Tweed (depende de la religión) nos has abandonado?

Odio a los despatillados. Me cargan. Es como andar por la vida con chalas y seguir vivo. No merecen salir de sus casa, son una ofensa a la estética y además herejes (según los judíos).

Dejen a la patilla ahí, que fue un regalo divino que vino a definir esas caras de poto y sin gracia del mundo. Permitan a las tías morrongas darnos el castigo necesario jalándo de ellas. Permitan a sus hermanos mayores brindarles humillaciones sin fin.

Hagán que su oreja tenga la necesaria protección ante el frío polar y que los marxistas tengan un símbolo de prestancia con qué reconocerse.

No quiten el distractor de la cara de Menem que nos permite aún seguir considerándolo terrestre.

Que no destruya el hombre lo que Dios hizo en la tierra. Amén!

Comments

  1. 1) Esa foto de Elvis con Nixon me alegró el día

    2) No pude reír más: “Bolivar, más conocido como “Yo quiero ser rey pero no me dejan”.”

  2. “Felipe expresó sus irrelevantes cavilaciones en Junio 16, 2009 | Enlace Permanente

    estoy completamente en desacuerdo…he dicho”

    … caso cerrado!

  3. la palabra es DELIBERADO. donde escribes “amputación deliverada”.
    en buena si, y me causó bastante gracia la crítica, yo también encuentro una abominación las caras sin patillas.

  4. Las aberraciones que carecen de patillas por voluntad propia (pk si eres milico tay cagao) merecen morir raudamente… Ahora bien, no falta el pobre wn al que el peluquero rql le corta la patilla sin si quiera preguntar… ese wn merece la vida, ya que la humillación de de vivir bajo ese Owneamiento es peor que la muerte.

  5. Hazy: Ya corregí la palabra así que JÓDETE! (en buena si!)

    Kaksaca: Te estás sacando los balazos por las innumerables ocasiones en que anduviste sin patillas (sin contar tu uso indiscriminado de cuellos “polars” amarillo udi?

    Nariz Sangrante: Y huelen como tal?

    El Anibal: Si, grande Vicente que revindicó a los charros… pero usa Grecian 2000 para teñirse el pelo, mal por el XD.

    Saludos dinopatillolos!

  6. y yo soy tan feliz con mis cañones en las piernas, porqué nadie me comprende..??

    Machistas reculiados!!! depílense ustedes la verga con cera a ver si les gusta!!!

    Pico para todos

  7. Calumnias y difamaciones! Jamás me he cortado la patilla. Lo encuentro indigno, al nivel de depilarse el pecho.
    Para los cuellos UDI, no tengo excusa…

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