Big Fat Jewish es un intento de ingeniero al que convencimos de que escribiera en este sitio con el fin de revindicar a la colonia judía, cosa que no ha dado mayores resultados. Publica en las columnas de The Critic y Cuentateste, por el momento.

Crítica de Ferias Artesanales

Yo no sé por qué rechuchas la gente es tan fanática de la playa.

En general, los balnearios playeros de este país tienen varias deficiencias que hacen que para mí no sea el lugar más preciso para un descanso reparador y unas vacaciones soñadas.

A saber: gente pelotuda que llena las estrechas calles de los pueblitos con sus autos, creyendo que es un DEBER estacionarse en la orilla de la playa y no un par de cuadras más lejos; viejas culiadas que se la pasan gritándole en la playa a sus pendejos qué mierda hacer y qué carajo no hacer; pendejos mal nacidos que pasan corriendo al lado tuyo y te llenan de arena, gritan, chillan, huevean y lo hacen a uno pensar en que sus madres debieron haber usado algún maldito método anticonceptivo; restaurantes estacionales de dudosa higiene que ofrecen puras comidas fritas y de mala calidad: y finalmente, las malditas ferias artesanales.

Me pregunto yo, ¿por qué grandes mierdas en todas las playas de este país tiene que haber ferias artesanales? ¿Y por qué carajo tienen que ser todas iguales? Yo aún no entiendo cómo es que los feriantes de las ferias artesanales aún no se cagan de hambre, si niun culiao es capaz de ofrecer una huea novedosa o distinta al resto. Siempre las mismas cagás:

-El stand con poleras, donde abundan las camisetas con figuras del fracasado del Che, de los Simpsons, en particular de Homero, vestido como rasta o tomándose una Pilsen,  también se pueden encontrar de Bob Marley, otras con una hoja de marihuana, y finalmente las típicas con leyendas-imitaciones de logos, que pretenden ser chistosas pero no lo son (Adidas-Acido, Cocacola-Cocaine, McDonalds-Marijuana, etc). Prendas de mierda dignas de hueones que aún encuentran chistosas algunas tallas que circulaban por cadena de email hace 7 años. Ya no es gracioso ver poleras que digan “Si le gustaría tener sexo conmigo, sólo sonría” o “Especie en peligro de extinción, ayúdeme a conservarla”. Para cagarla más, últimamente también han salido abominables poleras con estampados que aducen a la “onda retro” que se ha implantado en nuestro país y que también odio. NO ES gracioso/novedoso/estiloso tener una polera con el logo de Atari, o con los monos del Space Invaders, o con Pac Man.

-El stand con pulseras y collares, el cual se caracteriza por tener a una vieja fea haciendo pulseritas y collares, y que además ofrece trenzas. No se por qué chucha, pero siempre me ha molestado este rubro y sus dependientes que realizan su trabajo ahí, a vista y paciencia de uno, como pa que cuando pase la familia alguno de los weones diga “oohh, mira como trabajan, debe ser un trabajo muy duro y sacrificado”. Mis bolas.

-El stand con recuerdos de madera. Este debe ser el que más odio. Puta que me cargan esas cagaditas de madera como servilleteros, weas pa colgar las llaves en la entrada de la casa, o una huevadita para poner botellas de vino. El problema es que todas esas hueas son feas, no per-se, sino que porque por lo general sobre la madera tienen pintados dibujitos o rayitas o florcitas o quizás qué mierda que le pintaron encima con un pincel, que hace que se vea horrible. Y pa terminar de rematarla, los giles le ponen “Rdo. De Algarrobo”. ¿POR QUÉ MIERDA ESCRIBEN “RDO”? POR ULTIMO ESCRIBAN SOLO EL NOMBRE DE LA LOCALIDAD Y YA, CON ESO BASTA, PUTOS!!!!

-El stand del weon lana que hace piercings y tatuajes de henna. Generalmente, este puestito está siendo monopolizado por alguna peuca pseudo alterna shuper loquita que fue a la playa, se maravilló con la puesta de sol y cree que necesita inmortalizar ese momento yendo a hacerse un tatuaje de mierda. Y digo tatuaje de mierda, porque si bien me gustan los tatuajes, los que se realizan esa clase de pelanduscas en las ferias artesanales de la playa suelen ser figuras realmente despreciables, ultra repetidas y que no tienen ninguna originalidad ni tampoco representan algo mínimamente altruista. Normalmente, esos tatuajes se tratan de un delfín, una mariposa, un hada o una letra china, y la gila culiá que se lo hace se jura de lo más espeshial por haberse hecho esa cagá en la playa. Lolita, déjame decirte que eso no te hace diferente, eres igual que todas y por lo mismo probablemente terminarás igual que el 101% de las mujeres chilenas, casándose con un hombre que te será infiel, te agrederá física y psicológicamente y será bueno pa’l trago. Más encima cuando el dueño del stand está obrando con la lolita en cuestión, uno pasa por el lado y el imbécil pone una cara de abacanao como diciendo “mira weon, las minas vienen hacia mí papurri”, pero difícilmente el asunto pasará más allá de la transacción comercial, ya que esos pelotudos suelen ser los más hediondos y los con el pelo más cochino.

-El stand con inciensos. Da lo mismo lo que se venda acá. Siempre tiene que haber un stand con inciensos que tenga todo el recinto pasado a esa hueva asquerosa que llega a doler la nariz y no sé quien mierda inventó que era aromático y daba buenas vibras al lugar y esas patrañas impresentables. El solo detectar con mi olfato un maldito incienso encendido hace que quiera salir arrancando.

-El stand con morrales. ¿Por qué carajo todo hueón espeshial y loquito tiene que andar con morral? ¿Y por qué los hueones que los venden son aún más lanas y picaos a hippies? ¿Cuál es su aversión a las mochilas? Lo peor es que muchas veces tienen unos bordados de mierda ultra feos con el nombre de la localidad que se visita. A nadie le interesa saber que un morral me lo compré en Quintero o Constitución. Nadie quiere ir a visitar esos puebluchos inmundos!!!

-Finalmente, está el infaltable stand de bromas. Puta que lo detesto por la mierda, a estas alturas no sé quién mierda puede seguir comprando esos jugos en polvo que pican o esos chicles amargos. Y las fetibombas….. por la mierda, esas huevaditas estaban de moda hace 15 años, no ahora!!! Los pendejos de ahora ni cachan que mierda son, si son unos putos hijos del asfalto y del parquet, se la pasan encerrados con el Play, el Xbox o el Wii y encuentran de lo más perno cuando uno les cuenta que en nuestros años era de lo más taquilla conseguirse una fetibomba y tirarla en clases pa salir de la sala.

Si a todo esto le sumamos que en muchas ferias artesanales adentro hay un puestito donde venden sopaipillas u otras mierdas fritas para surtir de alimentos a los locataros, la consecuencia de esto es que está todo el recinto pasado a una fritanga de lo más desagradable.

Lamentablemente, el mes pasado cuando fui de vacaciones a Colombia, noté que el problema de las ferias artesanales no era algo que nos afectaba a los chilenos solamente, sino que allá también era un flagelo de la sociedad. Y si acá todos los agilaos intentan embutirte sus endemoniados productos con un “joven, consulte sin compromiso” (no conchetumare, si voy a preguntar sólo si es con compromiso la hueá), allá la hueá era con un “a la orden”, o en algunos casos, “a la orden patrón”. Avísensles a esos hueones que la esclavitud ya se abolió!!!

Comments

  1. “A nadie le interesa saber que un morral me lo compré en Quintero o Constitución. Nadie quiere ir a visitar esos puebluchos inmundos!!!”

    Jajajaja, puta que es cierta esa hueá. ¿A quien chucha le interesan esos pueblos culiaos hueón. Es como el reculiao que anda con la calcomanía “CONMBARBALÁ”, A NADIE LE INTERESA!

    Respecto a Colombia: Puta si, esos negros de mierda te dejan los cocos hinchados. Se mteten al mar a venderte hueás y uno tiene entonces 2 luchas: Contra los vendedores insistentes y contra el Mar Caribe con su oleaje más fuerte que la puta.

    Mueran las ferias artesanales, pasatiempo del que lleva 2 semanas en la playa y ya no lo encuentra divertido.

    Saludos, El Cerdo

  2. hay paises en donde existe como una policia turista que se encarga de que los no recidentes no suframos los acosos de molestos vendedores.

  3. Y algunos de estos vende’ores culia’os son tan car’e raja que ofrecen bolsos con nombres de otros países, incluso.
    No sé si en Ecuador habrán camélidos, pero he visto unos que dicen “ECUADOR” y tienen unas llamas culiás de adorno.

    Notable crítica, me cagué de la risa.

  4. oe culiao, yo uso un morral, bueno, en verdad es una weá roja terrible sobria, lo único que resalta es un parche con el logo de Jamiroquai (lo único bueno que alguna vez encontré en una feria artesanal). Sin contar esa objeción, concuerdo totalmente.

  5. Todas las weas de ferias artesanales se pueden encontrar en Santiago.

    Pero no, hay que comprarlas en la playa y pagar el doble por la misma mierda.

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