Distémper es un hijo de puta con serios problemas, aparte de arribista reculiao y pasao a caca. Al menos -algo es algo- no es shúper.

Treintonas Vol. 1.1

A este esperpento lo apodaremos Mariana, aunque en realidad se llama Ana María Barahona, tiene 32 años y vive en Grecia pasadito Tobalaba. Estudió una hueá audiovisual en la Arcis o algún Aplaplac del estilo; hoy ejerce como secretaria archivera. Tiene un hijo de tiernos cinco añitos y otros seis grandes orgullos que proclama aunque nadie le pregunte:

  1. Tiene unos hermosos ojos verdes.
  2. Chupa más que pirata con diabetes.
  3. Se chanta encima cualquier pilcha, por horrible que sea.
  4. Es capaz de encender una fogata con un palo de helado y una caja de Gato Negro.
  5. El mata de bolas de su ex marido es igualito a Miguel Bosé.
  6. Cursó hasta tercero básico en México (beca forzosa de la Fundación Pinochet).

Ana María, ah no, quiero decir Mariana, parece bastante honesta. En efecto, es capaz de zamparse al seco dos litros de alcohol de quemar, se viste como pordiosera y en Facebook queda registro de su paso por las tierras del Profesor Jirafales. Ahí mismo, como foto de perfil, exhibe un acercamiento electrónico de su pupila izquierda: muy verde. Es más, debo admitir que el padre del cabro chico tiene un aire a Bosé (después de una pateadura y/o lepra).

El problema de la muchacha es que sus bellos ojos están enmarcados en una cara atroz, sostenida a su vez por un cuerpo sudoroso y con superávit de lípidos. En buen chileno: es una guatona blancuchenta, borracha como sapo y con una severa carencia de pico.

Cuando va por el cuarto chopazo, el adefesio confiesa que gana poquito y aún así debe mantener a su anciana madre. Su gran sueño es ganar una beca para largarse a Nueva Zelanda: mientras dice esa sarta de boludeces, me pregunto por qué chucha alguien querría pagarle los estudios a una chancha añeja y buena para nada; una bola de grasa que vía MSN le confiesa al mundo “soi dekaente y ke!!!!”. Tras la insípida charla, la fresca de raja me obliga a ir a dejarla a su casa.

Un solitario sábado Mariana me pilla volando bajo y acepto la invitación para degustar un asadito en su hogar. Mientras enciende la parrilla vestida con un buzo Ñandú sucio y rajado, su veterana mami me pone al tanto: la casa es suya, quien en verdad vive de allegada es la guatona de ojos verdes junto al pendejo maleducado, aparte de otra hija igual de fea pero morena, su correspondiente cabra chica y el artesano vagoneta que la preñó.

El asado, por cierto, consiste en diez vienesas JK y dos tomates: menos de luca de inversión total. Fuera de monstruosa y amarrete, la puerca resulta ser una mentirosa culiá. Ahora bien, ¿cómo chucha es que termino yaciendo con ella?

Comments

  1. Es que “yacer” tiene muchas acepciones (?).

    Por cierto, la cerda de la foto no tiene pezones, rara la hueá. La guatona real está bastante mejorcita, acaba de cambiar su foto de Facebook por un retrato de su único ángulo decente: incluso se ve pasable.

  2. alguna vez te has preguntado si alguna de las tipas que aqui destripas se han preguntado horrorizadas porque terminan yaciendo contigo…

    sé un poquito más humilde!
    xq detras de tanto palabreo, siento que se esconde un nerd que trata de aparentar ser cool x una pagina web.!

    xaela

  3. Aunque en verdad jamás me había hecho esa pregunta, yo creo que debe ser por mi irresistible magnetismo animal.

    Podré ser misógino, resentido, prepotente y amargado, pero nerd JAMÁS.

    Saludos cordiales.-

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