Miembro fundador de Andateala.com y presentador oficial del célebre podcast Digalocantando. Pésimo actor, gran director, utiliza las oficinas del sitio para pernoctar.

Alguna vez fuimos niños. Bueno, todos exceptuando a Christóferson que desde que nació era ya un viejo de mierda apaleador de indigentes.

Pero para los que si lo fuimos, Tongas es un personaje de amor. Nacido de los basurales raioactivos de UCV televisión a mediados de los 80’s, fué esclavizado por el entonces pelucón (hoy calvo) Roberto Nicolini, quien supo extraerle hasta el último peso en rating, a pesar que el carisma del puto robot era más limitado que Stephen Hawking.

El trabajo de Tongas era sencillo: Embaucar a los niños haciéndonos creer que era un maestro de la tecnología y mostrarnos los grandes avances de la computación a través de gráficas realizadas en Logos y el Atari 800XL (que, dicho sea de paso, era una basura que me la regalaron y ahí quedó!)

A pesar se su supuesta procedencia espacial, al tiempo supimos como Tongas era en realidad, Gastón: Un robot-travesti venido a menos que se ganaba la vida prestando la tuerca entre el Muelle Barón y Cerro Cárcel.

Sus días de gloria entonces llegaron a su fin.

Tongas abandonó la televisión de manera forazada, sumido en el escándalo y la vinculación con una red de pornografía robótica infantil.

Pero aquello solo sería el inicio de una vorágine de decadencia sin fin. Pronto, derrotado y aislado, tanto por el medio televisivo como por el electrónico, se hizo adicto al Elaion, al ácido para baterías y al aceite de mesa.

Pasaba todo el día probado suerte en el Teletrak. Y cuando le iba bien, se pegaba el lujo de ver el Derby en el Sporting Club, hasta que empobrecido y derrotado enla séptima, se retiraba con la humillación de, nuevamente, haberlo perdido todo.

Y todo fué peor. Luego vinieron los embargos, el remate de sus bienes. La pérdida, inclusive, de su célebre cupula de vidrio para poder pagar una acreencias con la mafia porteña, hasta que simplemente, quedó con todo el circuito a la vista.

Fué el momento en que tocó fondo. Y mirándose al espejo en un baño de una bomba bencinera cerca de Recreo, decidió que esto no daba para más. Que no podía seguir así. Que debía darle un nuevo rumbo a su vida y ganar.

Hoy Tongas trabaja reciclado como dispensador de lubricantes labiales en Playa Ancha.

Comments

  1. Gran personaje Tongas, grandes avances de la tecnología trajiste a nuestras pantallas, grandes manos de humano salían de tu interior, gran parecido guardabas con R2D2 (Arturito pa los cumas) y un gran vacío dejaste en nuestros corazones…

    PD: Y el fantasma blé ?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *