Distémper es un hijo de puta con serios problemas, aparte de arribista reculiao y pasao a caca. Al menos -algo es algo- no es shúper.

vomit5

Patricia Cornejo estudia turismo en algún instituto para retardados; tras sacar un master en toallas de playa ingresa al staff de “Viajes Falabella” del Plaza Oeste. Inquieta, la muchacha decide que regatear con gente pobre no es lo suyo: pronto pesca sus pilchas para enrolarse en un crucero en el Caribe. Arriba del buque hace camas, trapea vómito y probablemente chupa bastante pico, pues al año queda preñada de un pudiente pasajero gringo.

Como era de esperar, el lanzazo internacional romance entre Patty y el rucio dura menos que un candy: en cosa de meses la muchacha figura de vuelta en Santiago con el generoso auspicio del padre de su creatura. Tras su lucrativo periplo en el extranjero, la trepadora floridana siente que ha subido de pelo y se cree con derecho a rotear a medio mundo.

Chile está lleno de rotos, no soporto a tanta gente ordinaria, te juro que estos rascas me comen con los ojos”, protesta. Según el estándar del obrero de la contru, Patricia está bien rica: morena, ojos claros, cabellos rizados color miel y el bluyin encajado en el poto. A mí las crespas no me gustan ná, así que ni siquiera me hace cosquillas.

Sin mediar provocación alguna, esta yegua me ha agregado como amigo de Facebook. Yo no la conozco de nada, pero como su foto de perfil se ve potable la acepto: medio minuto después me interroga vía chat acerca de mis gustos y otras pelotudeces. Una tarde me manda a la chucha; luego se disculpa porque según dice pensaba que estaba hablando con un tocayo mío. Ahí debí cachar que nada bueno podía esperarse del personaje, pero como soy caliente igual acepto su brusca invitación a chupar.

Terminamos en la plaza Mulato Gil. Tras una hora de su monólogo aspiracional quiero puro pegarle un aletazo y mandarme a cambiar. Resulta que la maraca se gasta toda la mesada que su ex le manda desde Arizona en arrendar un departamento en Providencia: ella “no se siente cómoda” en ninguna otra parte. ¿Y cómo chucha paga cuentas, comida y el resto de las mierdas que necesita una madre treintona? Debe hacer algo horrible: trabajar.

Junto a su hermana, Patricia elabora y vende velas aromáticas. En su cartera sin fondo transporta varias muestras hediondas que me procede a exhibir. Cortésmente le digo que se meta las velas por la raja porque me cargan, pero la humillación va diez kilómetros más allá: tras aclararme que con ese negocito no factura ni diez lucas mensuales, confiesa que su principal fuente de ingresos es la secta Herbalife.

Sin pudor alguno, la gran chuchesumare me obliga a revisar un catálogo de píldoras dietéticas elaboradas con caca. “Gano más de una guata al mes con estas custiones y además me veo la raja. Mira lo firme que estoy, po. ¿Qué te vai a llevar?”, pregunta la mentirosa culiá. Recién entonces comprendo que he caído en una trampa obvia: la emprendedora Patricia Cornejo agrega como amigo de Facebook a cualquier puto con cara de imbécil con el único fin de moverle el culo y así convencerlo de que le compre sus chuchás.

Sería súper digno decir que ahí me paré y me fui. Pero no: la acompañé a la micro.

Comments

  1. Uta hueón, debo decir que me alegras las madrugadas con tus periplos fracasoides. En un célebre capítulo de Digalocantando (número que no recuerdo, ya que llevamos 25 y la mierda me confunde) en el que expusimos cláramente el hecho de que cualquier vendedor de Herbalife por sí es pobre.

    Ahora, nada que me diga que vaya a bajar de peso chupando una pastilla merece mi confianza, a no ser que sea éxtasis (a causa de la deshidratación, claro está)

    Saludos!, El Cerdo

  2. True arribista y maraca la mina…. pero emprendedora: preñar a un gringo, fabricar velas con la hermana y engatuzar a weones calientes y “rotos” XD

  3. Concuerdo con lo de las crespas.

    Y esa weá de herbalife es mierda, sobretoo la chapita de “sea un perdedor, pregunteme como”

    = la maraca vive en providencia y yo al lao de la legua, las bondades de nacer mujer.

  4. Queridos huecos hermanos:
    Gracias por sus palabrejas, me animan mucho en este momento triste en el que me he dado cuenta de que soy un reculiao.

    Ah, por supuesto que la cuenta la pagué yo. Y las crespas, por experiencia propia, son en general una manga de salseras pasadas a poto.

    Voy a ahorcarme y vuelvo, permiso.

  5. APLAUSOS! Excelente retrato de nuestras treintonas endémicas. Y de paso celebro la espontaneidad de tus relatos, totalmente creíbles y naturalmente típicas escenas de nuestras hembras maduras.

  6. Puta, cuandoe empezo la historia y dijiste que era crespa y taba maomeno, pensé que esto terminaría en una casha junto a alguna estatua de plaza o algo así… pero fué peor… no entiendo como le pagaste la cuenta sin almenos llevarte una limpieza de cabezal, al menos te hubieses robado unas proteinas.

    gay !

  7. Déjeme felicitarlo por su redacción que me mantuvo cautivo del relato durante el minuto y medio que me llevó leerlo.

    Lo encontré terrible gracioso xD

    Pd: buscando en el Facebook a la mina 😛

  8. Ahora recuerdo que, según la peuca, ella tenía el medio auto pero no lo sacaba abajo de Plaza Italia porque le daba susto que se lo robaran: ¡MENTIRA, ARRIBISTA CULIÁ!

    Y si la acompañé a la micro era porque me quedaba en el camino a mi propio auto de ciudadano trabajador. No iba a hacerme el hueón e irme caminando por la vereda del frente.

    Y gracias por las flores, estimados pelmazos.-

  9. Prefiero colgarme de los huevos 2 veces antes de salir con alguien cuyo “sueldo” se basa en Herbalife. No lo sabías claro…pero te engrupió como quiso D:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *