Big Fat Jewish es un intento de ingeniero al que convencimos de que escribiera en este sitio con el fin de revindicar a la colonia judía, cosa que no ha dado mayores resultados. Publica en las columnas de The Critic y Cuentateste, por el momento.

De Trasandinia con amor
Cuando corrían los primeros años del siglo XXI, los chilenos vimos con agrado pero algo de resquemor que los argentinos estuvieran sumidos en una debacle de proporciones titánicas debido a que sus dirigentes políticos habían robado hasta casi llegar a tener lo de Farkas.

No por mala onda, imposible imaginarlo, pero ahora los csm miserables eran ellos la tortilla se daba vuelta y era para nosotros una ganga ir al lejano país.

Buenos Aires, Mendoza y Bariloche serían los destinos predilectos de nuestros primates compatriotas para ir a visitar a los primates hermanos trasandinos. Fin de semana largo, vacaciones de invierno, o partidos de futbol o conciertos interesantes eran el ligero leit motiv para pegarse una escapadita a la República Federal Argentina.

Obviamente, ganas de un viajecito así no me desagradaban para nada. Fue entonces que aprovechando unos días fomes que habríamos de pasar en Santiago durante febrero, nos hicieron a mí y un amigo ir a Mendoza.

Comprar weas como ropa o libros, tasar peucas y comer como africanos recibiendo ayuda de la ONU muertos de hambre eran nuestro objetivo. Partimos entonces con Nicolás un buen día miércoles de principios de febrero, al terminal de buses para comenzar nuestro periplo. El éxito sería el resultado de dicha idea, pues sin problema alguno tomamos el bus y éste partió a la hora exacta señalada y por una módica suma de dinero.

El primer traspié lo habríamos de sufrir ni bien saliendo de Santiago: pasó caminando frente a nuestros asientos una mina como aymará o alguna etnia indígena andina, y dejó tras de sí una estela inquietante, perturbadora y mística. Fue un hedor pungente y punzante el que sentimos. Un olor a sobaco de la conchesumadre… que cómo te lo explico, nos dejó más noqueados que a las madres después de jugar el ex-superclasico.

Pero las emisiones gaseosas corporales de la muchacha aquella no serían sólo esas, porque al rato nos dimos cuenta que a la mina nadie le avisó que en los buses el baño es solo para orinar (y no pa que los weones se peguen una cagá!!!), y el precio de eso fue alto, porque pa peor, nuestros asientos eran los inmediatamente previos al recinto higiénico del vehículo.

Durante mucho rato estuvimos con esa verdadera cámara de gases encima, mas finalmente la cosa amainó, pero cuando ya faltaba poco para llegar a la frontera y pasar por aduanas, la loca empieza a pasearse entre los asientos preguntándole a la gente si le podía pasar por el puesto de control fronterizo un misterioso paquete cuyo contenido no quiso revelar. Cuando pasó frente a nosotros simplemente nos hicimos los weones, giramos nuestras caras hacia la ventana para no tener que terciarnos con ella, pero en lugar de seguir de largo al notar nuestra cruel, fría y seca indiferencia, insistió. Nos agarró del brazo para que la pescáramos, nos seguimos haciéndolos weones, hasta que en una nos zamarreó mientras enfurecida y salpicando saliva ardiente cual pendeja de “El Exorcista” de su nauseabundo hocico vociferaba una portentosa y colosal xuxada en quechua.

Al ver que la mitad del bus quedó más horrorizado que el video prohibido de la noche de bodas de Gonzala Cáceres y Sarito Vasquez, un aweonao noble pasajero se ofreció para realizar el contrabando de quien sabe qué.

Finalmente no hubo problemas con el paquete así que el viaje siguió normal hasta que al llegar al terminal de buses de allá, nos acercáramos a un rabino o una wea así para preguntarle por una calle, y a la vez de respondernos, empezó a darnos una latera charla de que la fé y la confianza entre los ciudadanos, y que gracias a sus indicaciones viales deberíamos entregarle de manera generosa y voluntaria y con el corazón henchido, una suculenta propina.

Fue bastante surrealista el momento, pero no atinamos a negarnos, y el pelotudo de mi amigo abrió su billetera y le pasó luca (que nunca supimos si el religioso caballero encontró que nos rajamos o que eramos unos miserables de mierda).

Posteriormente nos dirigimos a recorrer la ciudad para encontrar un hostel y alojarnos. Luego de caminar un resto más cagados de calor que tula de camello, encontramos uno que parecía bastante piola, por lo que nos anotamos en dicho establecimiento de manera inmediata y bien conformes. Nos asignaron la habitación 7, oh, cómo olvidarlo. Al abrir la puerta descubrimos que dormiríamos en una habitación con 4 camas (2 camarotes), y estaba ocupado por otras dos chicas.

El primer encuentro fue fluido y natural. Nos presentaron, se presentaron. Usted, seguramente querido lector, estará pensando que estos dos agilaos se quedaron con 2 minas suecas o checas, enfermas de ricas y calientes, locas con tanto latin lover junto y con plata suficiente pa invitar copetes. Lamento informarle que sus predicciones están más erradas que la contabilidad de EFE. Este parcito se quedó con dos tontas que cómo chucha no podían ser de otro lado, sino que de Chile. Tampoco eran ricas. Ni tenían onda, porque no eran de Santiago, sino que una de Arica, la otra de Linares. ¿Qué CHUCHA? En fin. Igual, a pesar de que las minas tenían menos onda que una bandera de concreto, pesadas no eran por lo que no fue difícil comenzar a convivir con ellas.

Finalmente al rato se armó un buen grupo con los demás backpackers que había en el lugar, por lo que al día siguiente decidimos salir a carretear.

Llegado dicho día, con mi amigo quisimos empezar a hacer la previa antes de irnos de farra, por lo que en la tarde concurrimos a un importante local de venta de licores para hacernos de nuestras provisiones. Con algo de temor constatamos que los copetes importados eran terrible caros, así que estábamos obligados a comprar trago nacional. Como no conocíamos mucho compramos más o menos al azar. Él un “Ron Tipo Jamaica” calibre 50º, una verdadera arma letal, y yo una botella del delicado y sofisticado “Vodka Lima-Limón”.

Cuando empezamos a jugar al frásketbol con mi partner, cachamos que habíamos fallado medio a medio con los copetes porque eran más malos que la cresta, pero bueh, mala cuea nomas, había que tomar y así lo hicimos. Cuando al rato estábamos listos para partir todos a carretear, estábamos más doblados que carta de amor, y mi compañero de vacaciones me empieza a hablar de las dos minas.

“La pancha es mucho más rica. Me la quiero comer”

“Ok”, le dije yo, sin tener motivación alguna por intimar con alguna chiquilla ya que era un fiel pololo que no andaba en búsqueda de aventuras amorosas furtivas. “Y la guatona culiá de la dani es terrible mala. Esa te la comis voh, yo me como a la otra”.

Lo miré con mi mejor cara de WTF y le dije que se callara y dejara de hablar hueas, yo no me iba a agarrar a niuna mina y a esas dos (que en verdad las dos estaban malandras) si que ni en volá de tolueno.

Tomamos un taxi todos y llegamos a un tugurio mas o menos tranfugo porque cuando comprabai la entrada no podíai verle la cara al dependiente, pero nos dio lo mismo cuando supimos que costaba el equivalente a $700 e incluía una banda en vivo y una Pilsen de litro.

Dentro del local, comenzó el festival de alcohol porque la huea era más barata que la mierda (como $250 cada combinado importado). Vacilando con todo de nuestra juerga, nos dispersamos y después de algún rato bailando por ahí, me volví a encontrar con mi amigo y me dice,

“Weon, la tengo loca, me quiere con papas weon, la tengo terrible caliente”

En clara alusión a la pancha, que estaba un poco más lejos, sin embargo en primera instancia la lokita no parecía estar interesada en el muchacho. Intrigado por sus declaraciones, me hice el weon y me dediqué a mirar en qué pasos andaba, y en realidad ninguna mina del local parecía pescarlo siquiera mínimamente, más que para echarlo de sus alrededores con contundentes chuchadas.

Riéndome por la mitomanía y la infortunada suerte de mi compañero, me dediqué a seguir carreteando con la demás gente con la que habíamos ido. Pasado un buen rato, ya estábamos cerca de la hora de irnos y estábamos todos enteros cocidos, cuando de nuevo me aborda el Nico y me dice “weon, llegando, hic, al hostel me la piso, va seguro, así que ahí me dejai la pieza, hic”, cuando al lado de nosotros pasa la pancha, y este weon se le abalanza encima y le dice “vengaaa pagaaaaaa mi amoooor”, y la mina se lo saca de encima mientras con todo su ser le grita:

“SAL DE ACA FEO CULIAO Y LA CONCHETUMARE, DEJAME TRANQUILA UN RATO SACO DE WEAS, YA TE DIJE QUE NO TE ACERCARAI MAS A MI MIERDA!!!!!”

Todo eso acompañado de una certera patada en las bolainas, un empellon y un manotazo en la sanguchera.

La derrota moral y peuquística de Nicolás fue indiscutible y produjo las risotadas de todos los presentes. Pero no era tan grave porque el estado de intemperancia total era la tónica entre los presentes así que no pasaba de una anécdota de curados.

Tomamos un par de taxis y volvimos a nuestro sitio de hospedaje. Llegando allá, mi partner se encerró a la fuerza en la pieza con la mina. Adentro se escuchaban unos alaridos más o menos de los cuales pude descifrar, en mi no muy buen estado, que el weon quería puro comerse a la mina y esta intentaba como fuera impedirlo. De repente apareció la amiga gorda y mala y me dijo “ayúdame a entrar, tenemos que sacarlos de ahí!!!”.

Yo que a esa altura ya no cachaba mucho y en verdad quería tirarme a dormir donde mierda fuera, acepté, y entre los dos logramos abrir la puerta. La escena fue algo desagradable: este hueón estaba con su mejor pinta (calzoncillos chiteco celestes con una chantá de camión que se notaba desde 10 kilómetros y calcetines blancos deportivos con el elástico vencido y una notoria papa en la punta del dedo gordo del pie derecho) sudando como un puerco, acosando a la mina contra la pared, y esta mina repeliéndolo con una cuchara y con una extensa mancha de vómito con esquirlas (no sabemos de quién de los dos) en su polera.

Yo no pude aguantar permanecer en tan surrealista escena así que en mi curadera, consideré que había hecho mi buena obra del día y me fui a dormir a un sillón, mientras la gorda dani fue a socorrer a su amiga.

No sé que mierda habrá pasado entre medio, pero me desperté a las 12 del día con el terrible de car’e gallo pegándome en el caracho, más deshidratado que la cresta y con un dolor de cabeza que parecía que Fernando Gonzalez me había pegado el feroz derecho con top spin y la conchetumare con un machete con vidrio molido.

Fui a la habitación para buscar mi cepillo de dientes de manera de deshacerme de la más que pestilente fetidez que inundaba mi boca, cuando al entrar qué horror presencian mis bellos ojos: mi amigo durmiendo en pelotas abrazado a la gorda fea, y la otra mina durmiendo en una de las camas superiores de uno de los camarotes.

Horrorizado, sólo atiné a gritar “QUÉ CHUCHA!!!!” tan fuerte, que desperté a todos en la pieza. La pancha saltó de su cama para rescatar a su obesa amiga de las zarpas del animal, este hueon pegó el medio grito de horror al cachar que había hecho el coito con esa fealdad con sobrepeso, y la víctima de todo, se vio tan sobrepasada por la escena, que sólo atinó a vomitar la cama y el piso.

El escándalo no pasó piola. Las minas nos querían matar y empezaron a pegarle a mi amigo, mientras el encargado de turno del recinto estaba enchuchado y quería hacernos limpiar toda la cagá que estaba (el pasillo y el baño estaban enteros vomitados y el baño también con el piso lleno de meado).

Viéndonos más acorralados que Piñera con el informe de transparencia, sólo pescamos nuestras pilchas y largamos corriendo de aquel antro infernal camino de vuelta a nuestra patria.

Comments

  1. wajajaajajaja solo debo decir…
    que el speed con vodka la lleva wn, es una de las wenas weas que venden pa emborrasharse aqui, iual te vay a la mierda rapidito pero el speed no te deja y despues de 3 tay como pa correr la maraton xD

  2. EXCELSO.
    Eminente, de extraordinaria belleza, me parece un relato sencillo, admirablemente sencillo pero dueño caracteres de excelsa magnitud. Es notable como el relator se ha quedado en su papel de observador manteniendo una forma de relatar una situación sórdida con cierta candidez o actitud inocua que rompe la oscuridad confiriéndole ribetes humorísticos a una situación en donde abundan las situaciones tensas y pasiones conflictivas. Felicitaciones, ojalá me encuentre con más relatos tuyos. Los de Distémper están muy bien también. No me referiré a Cerdo porque ese conchesumadre es un mal concebido hijo de mil putas, fome y redundante.

  3. No entiendo porqué considerar que la gorda era terrible cuando tu amigo es un weón penca pobre y futuro violador

    Al menos pagaron el hostel? Apuesto que no!

  4. wuajajajaja…. puta que mal el wn!!!
    lo mejor fue que cuando se percato de lo sucedido vomitó!!! jajjaja la escena de película (barata)….
    saludos borrachines!

  5. .carnalito: gracias por tus palabras, snif, jamas espere recibir una critica literaria tan en serio en este sitio :’)
    hay mas relatos de mi autoría en esta misma seccion, tenis que puro revisar los archivos anteriores. me emocione, carnalito, agarralo suavecito

    .chan chan: obvio que pagamos el hostel, ya que como yo soy judio, soy honesto y no me ando cagando a los demas con plata. con respecto a lo demas, estas en lo cierto: ese weon es penca, pobre y seguro que en algunos años mas lo vemos en la cronica roja de las noticias, protagonizando una nota sobre un indigente de algun puente del rio mapocho que violo a una mina que volvia curá del bella

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