Distémper es un hijo de puta con serios problemas, aparte de arribista reculiao y pasao a caca. Al menos -algo es algo- no es shúper.

kitchen

La cuestión es que tengo a Monito amasando en la cocina. Tal cual. El sueño del pibe (?): una guatona a quien aborrezco muchacha que apenas conozco está instalada en mi casa preparándome con sus propias manitas una pizza artesanal con harto chorizo, champiñón y queso fundido. Durante los días previos le he inspirado lástima detallándole cuánta hambre paso, cómo se me asoman las costillas por el tórax y el envase de vitaminas Herbalife que he debido comprar para subir las defensas. Snif.

¡Yo cocino la raja!”, ha prometido la chiquilla y así se arma el medio panorama. Claro, la cosa no ha sido gratis: debí recogerla en su casa, pagué todos los ingredientes en el supermercado y acepté que trajera anotada en un papelito la receta de la masa. Es que apenas entra al Templo de Artemisa a la cocina, Monito confiesa que con cuea sabe tostar un pan con margarina.

¿En qué te ayudo?”, le pregunto antes de servirme una cerveza, responderme “en nada” y decirle que para no molestarla mejor me voy a terminar una pega. Mientras juego a la granja en Facebook y reviso estadísticas de la segunda división belga, escucho a Monito resoplar, maldecir y machacar un uslero contra la lata del horno. Compadecido, subo la música a todo chancho para que pueda continuar tranquila con su alboroto. Angustiada, en cierto momento  se asoma para consultarme si puede fumar dentro de la casa. “No”, le respondo.

Después de tres cuartos de hora -ya mareado con la chela y el olor a quemado que invade mi modesto hogar- me asomo a la escena del crimen para contemplar cómo la pobre cabra está despegando con la uña pedazos de masa desparramados por la pared y el suelo. “¿A qué hora comemos?”, le inquiero mientras abro otra latita. “Debería empezar a tomar”, suspira con una mezcla entre ira y asco.

La pizza, descontando la masa dura y achicharrada, está comible. Tras engullirla, le informo que ya es muy tarde así que la iré a dejar. Aunque en el camino le cuento anécdotas y chistes varios, su cara de culo permanece inmutable; sólo abre la jeta para pedirme que pare en una bencinera, donde se surte de dos paquetes de puchos y un helado.

Al estacionarnos frente a su casa le doy las gracias por la cena y le deseo muy buenas noches. Monito, sin embargo, no hace amago de bajarse. Sin mediar provocación alguna, me chanta la manota sobre el muslo, pestañea a mil por hora y carraspeando me dice que tiene algo importante de qué hablar.

– “Creo que ya es momento de que decidamos hacia dónde va esto”, exige.

– “¿¡Esto qué!?”, miento con mi mejor cara de imbécil.

– “¡Lo nueeeeestro po!”, explica tras medio minuto de incómodo silencio.

-“Esquepfffnooooaaaarghhhdequéchuchacuecuecuecglapnoooooo

sacalamaaaanodelmanguacoMoniiitoejemberpmelerepitelapixa

yachaomevoyquestíbienohlosvemoh!

Comments

  1. Me le orvidaba: una mujer que no sabe cocinar tiene un indice de utilidad maximo de 50%, asumiendo que es una maquina de sexo brutal,. que presta el *¨, que traga, que se deja golpear y cualquiera wea perversa que a uno se le ocurra en volá de raspao de muralla.

    Monito estaría llegando al 10% como máximo.

  2. Hola amiguis! Les extrañé, putos.

    @Cerdo: Y lo peor es que agarrarte el manguaco no sirve de ná. Se viene un post sobre el dolor de cocos asociado.
    @Rita_lyn: igual comí una semana gracias a la cantidad industrial de pixa que amasó.
    @El Nero: Yo, por suerte, soy feminista. Que la mujer trabaje y yo me las tire.
    @JAB: Monito se baña con polera, hueón!
    @Danny: pobre de mí y de mi cocina, más bien.
    @Ddanu & @Camila:: ¡No! Monito me pegó la patá en la raja en enero. Ahora pololea con un ex compañero de kinder. Y no es talla.
    @Boo: Puedo dar fe que Monito no presta nada, ni luca. Y gracias por reparar en la pelotudez de “me le repite”.

    Permiso, voy a comer mi almuerzo: un pan con margarina.

    Adioc.

  3. weon , no me extrañaria para nada que despues de la huída , se hayan vuelto a ver.
    Al parecer monito es de esas mujeres que uno no sabe como chucha, pero te atrapan en mala.

  4. Boo(su segundo post) tiene toda la puta razón. Alguien en sus sentidos no dejaría entrar a tal persona en su casa, mucho menos a la “Monito”.
    Dónde mierda terminarás, pequeño calvo irreverente?.

  5. Me siento un recién llegado…debe ser porque lo soy…

    Si un monito hizo una pizza y estaba medianamente buena es harto mérito… y si además sabe hablar…ya casi justifico la zoofilia…

  6. Buenos días, putos. Bah, ya son buenas tardes.

    @Negropobrefome: Ejem, sí.
    @SkeksisFofístico: No soy calvo.
    @Ella: ¿Agregar qué?
    @IzanaGee: Te la presento.
    @El Carpo: Es que los chilenos tenemos dignidad (?).

    Voy a mudarme y vuelvo, permiso.

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