Miembro fundador de Andateala.com y presentador oficial del célebre podcast Digalocantando. Pésimo actor, gran director, utiliza las oficinas del sitio para pernoctar.

Crítica de PadresAlguna vez en un famoso blog que suele matar personas “vivas” que, aunque merecen estar muertas, siguen vivitas y… coleando la verdad no, digamos que respiran, arremetí contra las madres y su manera místicas de tenernos de los cocos hasta el día de su muerte (o la nuestra).

Fué lo que denominé como Crítica de Madres.

Sin embargo, y no con el objetivo de hacer algún tipo de equilibrio, ya que no es necesario pues no he recibido amenazas por parte de mi madre gracias en gran parte a que no tiene pico idea como usar un pc, se hace menester abordar el mundo de aquellos que le echan “polvito” a la semilla. El macho alfa. El perro con más pulgas. La pierna peluda. El viejo culiao: Los padres.

El padre, desde que el hombre es hombre, tiene por misión ineludible en la vida, cagártela.

Porque, para que estamos con huevadas: Si un papá es tierno, amistoso, cariñoso, preocupado, atento y paleteado, es porque seguramente al hueón lo hecharon de la casa, o está cesante, es el conviviente de la mamá y te corre mano por las noches o es adoptivo.

Pero en el mundo de los que tenemos familias bien constituídas, el padre es ese hueón que está ahí para apaciguar cualquier amague de insurección, emprendimiento o progreso. El papá lo quiere a uno “huachito”, o en términos vulgares, para la patada y el combo.

El papá no te consuela cuando la cagaste, te dice que te pasó por hueón.

El papá no te da plata, te la presta… y con intereses. Y te la cobra.

Si tu estás cansado, tu papá siempre puede estarlo aún más.

Si tu estás preocupado, tu padre siempre puede estarlo más.

Porque el padre es omnipresente, absoluto; divino.

Lo que dice un padre en la casa es ley, y el hueoncito que no esté dispuesto a acatar esa ley, está condenado a sufrir vejámenes constantes.

Mi padre es de aquellos que por poquito no fué colérico. Y no lo fué por pobre. Desde chico tuvo que trabajar para hacerse de si un hijo de puta hombre de bien, ya que mi abuelo era lo más cercano a Jaimito al cartero versión ludópata.

Así que digamos, se autoeducó con bastante rigor y no poco éxito. Logró estudiar, ser empleado, jefe, gerente, gerente general, socio, dueño. Y así la vida, batallando contra todo y hueveando hasta por la pared del frente.

Uds. dirán ¿pero ese no es un ejemplo de hombre? Podría ser. Pero la verdad es que toda bondad tiene sus consecuencias. ¿Uds. creen que un hueón que la pasa mal cuando chico no busca justicia cuando viejo? Pues bien: mi padre la busca a diario con sus hijos.

Esto implica un conjunto de técnicas que puede ser resumidas en 4 máximas paternas:

a) Ningunear:
Acto de reducir cualquier logro de un hijo a basura. Ej: “Vos no le has ganado a nadie”
b) Confiscar:
Acto de hacer que gastes plata innecesariamente. Ej: “Se acabó el detergente, compra 100 kilos”.
c) Castrar:
Acto de encontrar defectuosa cualquiera de tus parejas. Ej: “¿Y hasta cuando sales con esa muñeca? Tenis que salir con otras minas. Tener experiencia”
d) Factotum:
Acto de reducir cualquier argumento a nada tautológicamente: Ej: “Porqué yo lo digo poh!”

Ahora, todo esto puede sobrellevarse de manera más o menos normal a la larga. Después de años y años de escuchar la misma mierda, uno logra no pescar o agarrarlo a puteadas en períodos aleatorios de tiempo.

Sin embargo, hay algo un padre absolutista no le puede perdonar jamás a su hijo, y eso lo convertirá por siempre en su enemigo: Independizarse.

Claro, porque un padre puede tolerar tener hijos de mierda mientras estos hagan y desagan bajo sus órdenes. El problema máximo es cuando los hijos no hacen lo que los padres dicen sino lo que ellos creen. Y peor aún, les va bien en eso.

Pero como el dominio paterno no tiene límites, su cabronería se vuelve semántica y la distribuye de otras maneras: Poniéndote “diezmos” que no le exige a tus demás hermanos. Pidiéndote favores que jamás devuelve. Desconociéndolos. Minimizándolos. Favoreciendo desproporcionadamente a sus hermanos. Desautorizándote aunque tengas la razón. Cohartando tu red de contactos paternos. Diciéndole lo “abusador” que eres a sus amigos. Poniéndote en vergüenza en cualquier posible ocasión.

Porque hay algo que un hijo nunca puede hacer con un padre: Competirle.
Pero no todo está mal con los padres. No, los padres te educan. te visten y te enseñan a pensar. Te dan carácter. El problema es que para un padre uno nunca termina de tener carácter. Y si eres bueno, puedes ser aún mejor. Y si eres excelente, debes ser genial.

Y al final, si es que caes, siempre te podrá decir: Te lo dije.

Comments

  1. Se necesitan más padres así… para corregir a estas generaciones de pendejos cada vez más retardados…

    Si los papás no hacen su pega y los profes no hacen su pega este país se va por un cilindro a la mismísima mierda!!!

  2. Apoyo a Magistralosa, mi viejo es retela, mi vieja es la que webea y quiere tener el control de todo (y de paso criticarte por TODO lo que haces).. por suerte viven lejos =D

  3. Mira que entretenida la crítica. tienes mucha razón en algunas partes, pero a mi el factor independencia me ha favorecido igual, ya no siento esa mirada inquisidora por parte de mi viejo. Hay como una cosa mas liviana, onda: “Por fín me libré de este weón, ahora quedan tres mas” Yo vivo en Santiago pero soy de San Antonio y trato de viajar todos los fines de semana de vuelta al nido, el caso es que tengo que llevar yo mi shampoo, mi jabón, mi cepillo, tengo mi detergente de ropa escondido, o sea ya no puedo hacer uso de los beneficios que implican ser un hijo sometido. Mi mamá es la que me hincha las pelotas, mi viejo es piola, pero no en el sentio buena onda sino que el weón no habla nada y anda como indio por la casa todos los fines de semana maestreando en el patio haciendo weás inútiles…eso. Buena crítica.

  4. Maldito Cerdo: creo que tienes una enorme confusión sobre el significado del término “independizarse”. Voh mismo le estai dando la excusa a tu pobre y cansado viejo para huevearte.

    Me puse denso, perdón.

  5. Ella: Es cierto, ahí tiene un punto mi padre por lo del carácter.

    JeanPaul: Yo discrepo.

    IzanaGee: Así es, lo que no quita que sea un putazo de primera!

    Sebastian: Viejo tela = Zoila.

    Andrés: Regional!

    Distémper: Calla puto que ya te he explicado en innumerables el retrazo de la entrega de mi depto. Puto!

    Saludos papitos!

  6. Viejos Culiaos, están para puro cagar la onda
    ¡Arrg! Lo único rescatable, es que cuando a
    una la ven media caga’ de plata se rajan (al
    menos en mi caso), claro con una buena chuchada adherida.

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