El Voluntario capítulo IV en Andateala.com

Big Fat Jewish es un intento de ingeniero al que convencimos de que escribiera en este sitio con el fin de revindicar a la colonia judía, cosa que no ha dado mayores resultados. Publica en las columnas de The Critic y Cuentateste, por el momento.

Cuarta y última parte y final de la saga El Voluntario en Andateala.com

AEERRR…. QUIEN EEEEESS…… LA SEÑORITAAAA…… LAURA XXXXX?

Se habían rajado.  Eran aproximadamente las 9:00 pm y Rodrigo ya estaba en libertad. Lo había ido a sacar de la comisaría nada más ni nada menos que su más que legendario amigo Beto, aquel que protagonizara grandes historias ya relatadas por estos pagos, y que sin siquiera dudarlo fue a buscarlo para gestionar la liberación de él y su compañera. Al momento de solicitar su ayuda vía telefónica, la conversación fue más o menos así:

Rodrigo: «Beto weon, toy en cana, porfa ven a sacarme!!!»

Beto: «Que?!?!? que wea anduviste haciendo weono!?!?!?»

R: «Nada po weon, estaba weando con una culia en una plaza, nos pusimos una pilsen y llegaron los pacos, toy aca en la comisaría pico, esta que queda en asdsdffsf con otjrrtjhthohjio»

B: «AAaaaahhh!!! y que onda? te la pisaste???»

R: «VEN A BUSCARME CULIAO!!!!!!!!!!»

B: «Bueno bueno»

Sin más trámite, su fiel amigo fue a rescatarlo. Una vez llegado al lugar, hizo el procedimiento de rigor y logró liberarlo y salvarlo de una noche a la sombra. Cuando Beto pensaba que estaban listos, su amigo le dijo que en realidad también tenían que sacar de ahí a la lolita que acompañaba al muchacho.

Puta, sera poh, saquémosla

dijo Beto. Cuando le dijero nsu nombre al suboficial a cargo, Beto puso una cara extraña. Si bien no se caracteriza por recordar nombres, el de Laurita no le fue indiferente. «No, pero nicagando puede ser… como tanto? ademas… igual… no, no, no se llamaba así», pensó para sus interiores Betito.

¿POR ACA ME DICE QUE ESTÁ? YA, LA VOY A BUSCARLA…

Prodiguió la autoridad de Carabineros.

«Yapo weon, y de donde la sacaste??», preguntó Beto. Su amigo fue directo pero conciso: «la conocí en trabajos, me la pisé antes de venirme, y ahora vino pa’ca pa puro guearme, me agarré el medio cacho pero a estas alturas como que igual le estoy agarrando algo de cariño».

«Jajajaja, te tai poniendo maricón pa tus weas weon, de cuando tan preocupado por una peuca? Niunbri, jaja». A Rodrigo no le parecía tan chistoso. «No me wei weon, si igual con toa esta wea como que ya no me da lo mismo la mina. Además acá no conoce a nadie más y no tiene donde ir, tampoco la puedo dejar botá».

Mientras esperaban, el protagonista de toda esta épica historia le fue relatando cómo se desarrollaron los hechos a su heróico amigo. Cuando le comentó que la lolita era nativa de Quilleco, el otro weon puso una evidente expresión de sorpresa en su rostro.

«QUE WEA? Por qué ponis esa cara de aweonao?»

«No, nada», replicó escuetamente Beto. Por mientras siguieron conversando de cualquier estupidez trivial. Beto le contó un par de historias que le habían ocurrido aquel verano como cuando se metió en un bar clandestino gay y casi se lo culean en el baño, o cuando le sacó a escondidas el auto nuevo a su viejo pa hacerse el lindo con una mina y al final resultó que tenía así la mea sorpresa, o cuando entre él y el Andrés se comieron a la peor del mundo en El Quisco (todas historias que seguramente serán relatadas a futuro). El ambiente se fue distendiendo y estaban ya cagados de la risa, cuando de pronto emerge un suboficial sub-raso sub-instruido sub-todo y les dice «ya, aca está la shiquilla, me firman acá y se pueen irse».

En menos de un segundo, Rodrigo había firmado feliz. Se imaginó que Laurita lo haría de forma tan presurosa como él de manera de poder rajar finalmente de aquel infernal antro, sin embargo ello no ocurrió. «Vai a firmar o no???», le dijo a la cabrita, cuando cachó que algo raro pasaba: estos otros dos weones, Beto y Laurita, se estaban mirando con una cara de incredulidad incredible.

BETITOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO  MI AMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOORRRR

exclamó Laurita, mientras veloz como un relámpago corrió a abrazar y colgarse del cuello de Beto

Espérame un segundo, voy a firmar y te doy un beso

Le dijo, mientras nuestro amigo no podía dar crédito a lo que estaba ocurriendo. Claramente Rodrigo no quedó indiferente. Mientras la mina firmaba, agarró al otro weon y pa’ callao le dijo «que wea culiao, no me vai a decir que conocis a esta huasa!?!?»

«puta wn, es que en el verano acompañé a mi viejo a ver unos fundos en el sur que quería comprar uno, y…», abruptamente fue interrumpido por la cabra, quien lo tomó de la mano, le chantó un beso en l’ocico y le dijo

«Qué rico volver a verte… oye vamos altiro a hacernos el test de embarazo que no nos alcanzamos a hacer cuando estuvimos juntos hace unas semanas»

Esta historia continuará... (pero no se cuando)

Comentarios

  1. Esta hueá ya está tomando tintes de demasiada imaginación… por lo menos está entrete.

    Pero con lo de hoy, encuentro que se te pasó la mano a lo de mula!

    Muy, demasiado surrealista.

    Pero bueh… esperemos el próximo capítulo.

  2. mmm, realmente la wea se ha transformado en novela venezolana noventera.
    En el proximo episodio Laurita queda ciega por un «cumshot in the eye» y el papá del crio es el cerdo.

    salu2

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