Bombo Fica te lo achica

En Chile, aunque el mundo no lo crea (y con razón) hay humor. Ahora, digamos que nuestro humor no es que digamos que bruto que brillante y excelso, pero es humor. Uno de mierda, por demás.

Solemos reírnos de la desgracia ajena: La vieja se va de hocico al piso y se le sale la placa, le dan convulsione sy se hace caca = risa. El niño va en su triciclo se le sale una rueda, choca con un árbol, se hace parir la cabeza con el maicillo = risa. En palabras simples: somos unos conchasumadres.

Y así, en el mundo de los conchasumadres existen conchasumadres que hacen de esa característica su profesión.

Es el caso de Bombo Fica: Hiperventilado pobre quien junto a un bombo (cada vez en mayor desuso), sombrero, corbatín, zapatos, portaligas y guantes, todo de un esmerado color blanco quien en sus comienzos intentó de manera ilusa y con una cierta cuota de talento, hacernos reír con un su humor blanco.

No deja de ser curioso el hecho de su nombre artístico “Bombo” y su apellido “Fica” vayan de la mano. Da para interpretaciones, como que le den como “Bombo” por la “Fica”. Dudas místicas.

Han pasado los años y cada vez más acelerado y prostituyendo a su hijo como mini-bombo (pendejo infame que debió haber muerte apenas nació y que de seguro ahora es un proto-adolescente bueno para la macaca), pasó del humor blanco cándido y pueril de sus inicios al más desenfrenado y negro de los humores televisivamente posibles.

Claro, Bombo Fica mantiene esa chispa de no-torrantería tipo Dino Gordillo o Dinamita Show donde un 90% de los chistes tienen chuchadas, lo cual le da un cierto mérito. Poco, pero mérito. Pero uno casi podría decir: el Bombo es Fino.

Por eso te queremos Bombo Fica.
Pero igual, chupa el pico.