Distémper es un hijo de puta con serios problemas, aparte de arribista reculiao y pasao a caca. Al menos -algo es algo- no es shúper.

Como mi polola tiene bajón de hambre, hago una escala en nuestro periplo para nutrirla. Al local de Domino’s me acompaña Seba, rucio con cara de pájaro que alguna vez intentó sin éxito embutirle la coronta en el esófago galantear a la dulce e impulsiva Enriqueta. Antes de nosotros aguardan dos abuelitos y un oficinista; mi amorcito espera en el auto durmiendo la mona.

Regresamos con las pixas; acto seguido el Sebita se despacha un comentario de lo más inocente: “Chis, podríai haber dejao de mirarle el poto a la minoca de la fila, hueón caliente… taba rica, le teníai los ojos metíos en la raja, ¿ah?”. El mozalbete, por cierto, sabe de sobra que Enriqueta -aparte de ser más celosa que la mierda- prende con agua.

Entonces viene la rutina habitual: fuera de sí, mi novia me agarra a cachuchazos a vista y paciencia del responsable del entuerto, quien ríe a carcajadas de su gracia. El maricón culiao, pese a que le suplico que confiese la mentira, recién abre la jeta horas más tarde cuando ya tengo la cara como membrillo colegial; luego se marcha con la satisfacción del deber cumplido.

En una inesperada réplica de ira, esa madrugada despierto mientras Enriqueta me está machacando el cráneo con un frisbee. Sí, un frisbee de plástico con una inoportuna grieta que me lacera la piel. Como mi mollera comienza a sangrar profusamente, termino a las 4:30 AM en el servicio de urgencia de la Clínica Alemana, donde me aplican tres puntos en el cerebro y me aconsejan que tenga más cuidado para no volver a pegarme tan torpemente con las repisas. La gracia me sale más de ciento cincuenta lucas.

Al día siguiente comprendo un par de cosas: 1) hay sabandijas muy canallas en este mundo; 2) Enriqueta me aforra siempre cuando está de local. En mi casa, delante de nuestras familias o con mis amigos es un encanto; su ímpetu demoníaco y cobarde sólo se desata cuando sabe que no habrá represalias ni consecuencias molestas.

Por ejemplo, si vamos de paseo en bus a la playa y nos quedamos en la casa de uno de suss compañeros, de seguro me sacará cresta y media en la arena con cualquier excusa, porque sabrá que no tengo ninguna posibilidad de regresar. Si sus amigotes la ven triturándome las bolas con un martillo de seguro pensarán que todo es mi culpa, pues bien se sabe que la violencia doméstica sólo puede ejercerla el varón. Pucha que me puse profundo oh.

Tú algún día me vai a pegar, conchetumare”, suele vaticinar Enriqueta; “no, jamás te haría eso, yeina”, le respondo siempre todo moreteado como corresponde a un caballero.

Comments

  1. Distémper deberia entonces en todas las salidas con esta culiá invitar a un cercano, además de que le peguen con motivos, osea cagarse a la Enriqueta, ya que le pegara si o si.

  2. Sabi que??… te iba a insultar por la mierda de historia, reforzarte lo pusilanime y lo aweonao que eres, pero no… en realidad, teni razon en algo… eso de la “violencia aceptada” de las minas…
    P ej. si voh de agilao te pillan mirando un par de tetas o culo, tienes casi garantizada la cachetada o al menos el insulto moral… lo cual es respaldado publicamente, y ay! del hombre que ose defenderse… debe de soportarlo estoicamente y si tratay de parar el aletazo con cuidado de no dejar machucado el antebrazo de la lola, si no va a quedar de el loco agresor….
    Toda esta wea, me tiene podrido….incluso hay campañas de gobierno de “no violencia contra las mujeres”, pero que hay de los aweonaos como el distemper?, de los agilaos que no los dejan ver a sus cabros chicos, por no tener plata pa la pension?, o de las minas que practicamente tienen un sueldo asegurao con tal de chantarse un crio con cualquier gil de plata?… na poh… si las minas siempre son las victimas sociales…chupenlo, barzas y aprovechadores de la situacion hay en ambos bandos…

    PD: en realidad, no puedo dejar de criticarte… teni que ser harto aweonao, pa llevarte a la lola a dormir a tu casa despues de tanto machucamiento… peor si fuiste voh a su casa….
    PD2: en la clinica ya teni que ser VIP…

  3. Innoven con las historias de esta sección, no queremos sufrir mas con las desventuras de este pobre hombre

    Er Chucu cambiate de sexo

  4. Estoy de acuerdo con el comentario de Francisca!

    Weon, si no quieres que la mona qlia no te pegue mas – sacale un dia TU la chucha a ella, ahi vas a ver que se lo va a pensar 2 veces antes de aforrarte de nuevo…………o acaso te gusta que te pegue la simia qlia?

  5. Jaja, menos mal que esto es una historia de ficción, yo conosco a varios en la misma situación de Distémper ¿porque será que les gusta que la mina los trate como el hoyo?

  6. Distémper, te encontraba un patético culiao, pero ése sentimiento ha tornado en una extraña admiración, por que nadie aguanta a un ser así. Eres un encanto (y muy weón, por cierto). Y cambia la trama, ya todos sabemos que la mina te saca las rechucha.

  7. Hola putos reclamones e insatisfechos:

    1) Creo que ya establecí mi punto (?).
    2) Ya se vienen los charchazos de vuelta. Paciencia, antes les relataré otras catorce sacadas de chucha de Enriqueta con diversos elementos contundentes. No, mejor que no.
    3) Estas historias no sólo son absolutamente reales y protagonizadas por mí, sino que están pasadas por agua para proteger a los menores.
    4) No intenten hacer esto en casa.
    5) ¿Por qué no existe una campaña “Pichula de varón”, equivalente al “Sonrisa de mujer”?
    6) Puta que hace calor.
    7) Feliz día de la marmota.

    Adiós.-

  8. soy mujer, pero igual me dió rabia la mina y asdf’s, pero después me acuerdo de que una también se aprovecha de su “condición de inferioridad FÍSICA” para dar y no recibir. mala volá, algunos somos beneficiados con ciertas cosas y otros no.

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