Búfalo es un cafiche de baja monta que vio en el tráfico de jarabe para la tos un negocio lucrativo. Luego de cumplir condena, deambula por las calles, bares y antros de su amada Capital, buscando donde generar un nuevo negocio y de paso observar el diario vivir de los mal paridos que viven en la misma ciudad. Hay pocas personas, más chantas que él, pero a pesar de todo, es una buena persona, pero con una manera distinta de decir las cosas.

Desde niño, he podido observar como en estas fechas estivales todos los lugares que uno frecuenta se llenan de deportistas de estación que creen en 1 o 2 meses podrán hacer las cosas que no son capaces de hacer en todo el año: Imbéciles que se compran todo de las marcas mas vistosas y pagando en cuotas que son más largas que la poronga de John Holmes.

A uno como ciclista el fenómeno no deja de hincharle las bolas, sobre todo post navidad, cuando una copiosa manga de giles cocorocos se suben a sus bicis y hacen lo que nunca han pensado realizar. Y como siempre, no falta quien no sabe pedalear sin tener sus ruedas a los lados.

Este es el caso de Jacinto, quien vió en la común obligación de comprar el pan una hermosa oportunidad para la aventura extrema.

Comments

  1. Conchaedemimare!

    No podís… Juro que no fue nada gracioso.

    Pobre culiao, quizás si quedó bueno pa algo o, claramente, está en otra dimensión.

    Notable cuando le preguntan si está bien XD!

    Juajaujauajaua

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