Distémper es un hijo de puta con serios problemas, aparte de arribista reculiao y pasao a caca. Al menos -algo es algo- no es shúper.

Estoy flotando en el barro; sangre y agua inmunda corren por mi cara. Siento el cuerpo molido, los oídos me zumban y no puedo ponerme en pie porque la cabeza me da vueltas tras la catástrofe. Soy un damnificado: mi ropa está despedazada, los escasos bienes materiales que tenía en el bolsillo yacen repartidos por el fango y mi dignidad ha sido mancillada para siempre. ¿Me pilló el maremoto?, ¿enfrenté valientemente a los saqueadores? No.

Lo que acabo de recibir es un tsunami de patadas en la guata, cara y partes blandas. Un grupo de espontáneos bien organizados ha decidido vengar la paliza que le di a Enriqueta: en la oscuridad de la noche me han tomado por sorpresa, empujándome al suelo y moliéndome a golpes. “¡Toma, maricón culiaooooaaaaargh!”, gritan mientras descargan su ira sobre mi machucada humanidad.

Cabe aclarar que, tras el incidente en el Cajón del Maipo, he debido pedir perdón. Aunque la bruta me sacó mil veces la cresta impunemente, mi grotesca represalia sólo ha acarreado toneladas de desdén, furia ciudadana y juicios públicos de mi familia y amigos. Desde ese instante pasé a ser conocido como “El Femicida”; muerto de vergüenza, he debido suplicarle a mi ex que se convierta de nuevo en mi polola y me defienda de los improvisados justicieros que quieren darme una lección inolvidable. Un gordo barbeta apellidado Pinto -a quien no conozco pero sé que jotea a Enriqueta desde hace meses- encabeza al comando vengador.

Antes de perdonarme, eso sí, la muy diabla ha considerado conveniente apalearme delante de mis conocidos en la esquina de Moneda con Amunátegui y rasguñarme la mitad izquierda de la cara hasta dejármela como plano del Transantiago. Arrepentido, estimo que mi castigo es merecido y bajo el moño una y otra vez. “Parecís zombi”, me advierten en la oficina cuando me presento un lunes con el rostro hecho pico.

Entre llanteríos y dramas, pasa un par de meses antes de que decidamos presentarnos de nuevo en sociedad como pareja. El infausto evento es una partuza en un peladero en Peñalolén. Es muy tarde y llueve a cántaros; casi nadie me saluda y yo prefiero quedarme escondido en un rincón porque sé que en el lugar hay gente que me odia. “¡Quiero bailar!”, ordena la ebria Enriqueta tipo 4 AM cuando le bajan unas ganas insufribles de mover la patita. Yo me resisto, pero como estoy en libertad condicional igual debo acceder a sus estúpidas órdenes. Cabeza gacha, intento pasar piola en la pista de baile.

Pero no: de pronto un vengador anónimo me agarra del ala, entre varios me arrastran al patio y sólo me queda convertirme en un ovillo humano para que no me vuelen un ojo, los dientes o la pichula. El guatón Pinto, claro está, dirige la siniestra acción de arte en el lodo. “¡Voh no te merecíh a esa mina, hijoeputa!”, me explica antes de marcharse con su pandilla. Quince minutos después, más solo que oso panda en celo, logro ponerme en pie y repto hasta un paradero de micro.

Comments

  1. Wn la cagaste con tu venganza no pensaste nunca que te iba a traer consecuencias, ahi fue donde la cagaste no pensaste deberías haberla hecho piola, te tiraste ahora quizas cuanto tiempo pasara y cuantas sacas de chucha mas te costaran que la gente olvide tu error

  2. aaah no vo soy el weon más tonto y humillado del mundoo!!!….como existen hombres como tu en este planeta y minas que le gusten los minos asi de babosoooosss!!!

  3. Puta el culiao patético!!!! cuando ya me habías empezado a caer bien (capítulo pasado) vuelves de nuevo a tu mierdal.

    Tal como lo vaticinaron: “Te las dieron” (y te las seguiran dando) por cachetear a la zorra de Enriqueta.

    Espero que no llegues a caer en cana, por que allá leen este espacio. Ya te estan esperando ………….

    uffffff.

  4. Estimado Sr. Distémper

    Ud no es el wea ni el culpable de nada.
    Los wns son los que lo insultan y golpean en manada tratando de saciar su sed de venganza por el honor de una dama que al parecer de dama solo tiene el genero.
    Recuerde, ellos son los weas por que no leen andateala.com y no saben lo que ha pasado.

    salu2

    PD: Te mando mis soldados??

  5. ¡Puta que vales callampa, mierda! ¿Cómo vuelves con la weona? Porque no te buscaste otra, si total la mina era mala… Que sobren weones como vos

  6. Yo solidarizo contigo weón …

    No soy tan weón … bueh, algo … como tú
    (me queda la dignidad, amor propio y nuevamente dignidad)

    Creo que, deberías ponerte bien los pantalones
    Haber mandado bien a la mierda a la culiá
    Y hacerte de una cortapluma pa pitearte culiaos …

    Saludos, gil

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