Magistralosa, es un especímen con escasa sanidad mental, que ha vivido más que Matusalem y no le ha ganado a nadie. Dentro de todo, es winner y suele dejar la cagá con quien se le acerque. Acérrima defensora de los juegos clásicos de windows y fanática del dinero.

Martina y Marin

Mi gran amiga Martina, me comenta por MSN que conoció a Martín, el más “hermoso Carabinero de toda la historia humana”.  Como ella es más fea que la maldad, creerle algo así es bastante dubitativo, aunque no tanto, ya que está forrada por un cuerpo perfecto. –Morena, pelo liso, alta, flaca como puerta, piernas largas de modelo y contorneadas, poto mediano parao, cintura pequeña, tetas diminutas, pero “juguetonas”-según sus palabras-.

Por ella no pasan los años, y de manera increíble, se mantiene excelente a sus 34 años y 3 crías a cuestas. Cabe mencionar  que  Martina, estuvo casada 3 años, en los cuales se dedicó a parir un cabro chico por año. Luego se separó y se dedica a carretear y maraquear como si el mundo se fuera a extinguir. Razón por la que, le he conocido más de 300 hueones en 10 años de soltería. Como es Ejecutiva de Cuentas de un banco, conoce mil minos al día, y le calienta la sopa a 998 de ellos, resultándole con casi todos.

Durante la amena charla virtual, yo la interrogo sobre el paco en cuestión: “¿Cómo es?”, “¿Cuánto mide?”, “¿Soltero?”, “¿Tiene hijos?”. Todo parece ser perfecto. En eso, mi amiga me dice: “Pero hueona, hagamos un carrete en tu casa y yo lo llevo para que lo conozcai”; “bueno” –le respondo-. Nos organizamos para el viernes de esa semana. No niego que tenía ganas de conocer al tipo, ya que siempre Martina me presentaba a puros esperpentos rancios. Así que estuve ansiosa el resto de días, esperando ver “Al gran monumento de macho” que me presentaría Martina.

Preparé todo para recibir a la pareja del año, me tomé una par de piscolas antes de que llegaran, para estar a tono. Timbre. Abro y veo a Martín, un hueón chico, pero guapísimo. Saludos de rigor y vamos a carretear.

Martín es un Teniente de Carabineros, joven soltero, a quien  se le nota que tiene bastante calentura estima a la Martina y como buen paco, chupa más que la chucha. En su melosidad, yo ya me estaba molestando porque lo de conversar, era bien pocazo. Lo único que hacía este parcito, era agarrarse delante de nosotros y chupar como condenados.

“Oye hueona, ya poh, para el escándalo.” –Le exijo emputecida-, “ Ya amiga, perdona” –se excusa-

Con la cara larga ya, porque el aburrimiento era extremo, empezamos a conversar.

“Así que eres paco?”; “Exacto, pero no quiero hablar de eso, yo vine a carretear”; “Ah” –Silencio sepulcral-

“Oye, ¿qué onda contigo?, ¿por qué respondís tan pesao?” –Le inquiere Martina-; “¿Por qué pesao?, ¿Porque no quiero hablar de mi pega?; “Hueón, ¿te invitan y malagradecís siendo agresivo?”, “!Acá no estai en tu cagá de comisaría!” –Le grita amorosamente Martina.-

“Yayaya, ¡córtenla!” –freno el hueveo, imaginando que los palmetazos, volarán en breve.-

En ese preciso instante, mi adorado esposo, me pega una mirada fulminante, y se retira a sus aposentos reales.

Como el asunto, se puso color hormiga, intento –nuevamente- romper el hielo:

“Saben lo que me causa gracia?, que tengan el mismo nombre, es chistoso” –Cambiando el tema, con cualquier idiotez-

“Qué tiene de chistoso?” –Me desafía el paco culiao-

“No sé, nada en realidad” –Le respondo imbécil para no agrandar la mala onda-

“Ah” –Silencio sepulcral número 2-

Con esto último, el carrete ya se transformó en un “Velorio”, la Martina comienza a llamar por teléfono a un tal Pablo y se va a la terraza a conversar con él “Para pasar piola”: “Hueón, estoy con el mino que te conté, el paco poh, ¿te acordai que te dije?. ¡Cabro culiao! Mi amiga lo invita a su casa, y el hueón se comporta como un energúmeno. Dime, ¿dónde me querías invitar a bailar? Perfecto, ven a buscarme a las 12, un beso”

Esa conversación telefónica desató Troya, y quedó la cagá.

“Mira Iso, que es maraca esta hueona!, care raja me va a dejar tirao, y se va a ir a putear por ahí con ese conchesumadre!”

“Ya, tranqui, si no se va a ir, yo no voy a dejar que se vaya” –Calmando ánimos-

“Y a quién venís voh a tratar de maraca, paco culiao?” –Salta como fiera mi amigui que escucha nuestros murmullos-

“A voh poh, hueona! Qué te creís?”

“Qué te creís voh, conchetumare!”

No aguanto más y me meto a la pelea: “Corten el hueveo par de culiaos, o se van cagando”

“Nos vamos poh, ¿qué tanto? ¿Cierto mi amor?”; “Sí guagua, vamos nomás”

Yo terminé echando al parcito cagando de mi casa, pero antes de que se retiraran, quedamos en carretear un día Viernes de Febrero, en pleno Festival del Viña.

(Continuará…)

Comments

  1. Chiquilines míos, no desesperen, les prometo una buena historia. Esto es una trilogía, y claramente el primer capítulo es horrendo de fome, pero tenía que contarlo a modo de introducción.

    @Narch: Y lo que se viene es peor!

    @and3: Tengo una sola amiga paca, y dejé de carretear con ella, por extrema y tóxica.

    @Jota: Sí 🙁

    @Mini Lily Allen: Hermoso!

    @Cerdo: Lamentablemente, no tenía perro, pero sí, un gato-perro, que vendría a ser lo mismo. Una mierda!

    @Er Chucu: Calmao, ya saciarás tu sed de entretención. :S

    Y eso.

    Adelante estudios!

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