Magistralosa, es un especímen con escasa sanidad mental, que ha vivido más que Matusalem y no le ha ganado a nadie. Dentro de todo, es winner y suele dejar la cagá con quien se le acerque. Acérrima defensora de los juegos clásicos de windows y fanática del dinero.

Martina y Martin“Iso, Juntémonos el Martes mejor, porque el Viernes tengo salida con el Joel y el Martín está de turno. ¿Podís?” –Me pregunta por teléfono la Martina-

“¿Quién chucha es Joel?” –Pregunto-

“Un mino que me invitó a salir; como el Martín está de turno, tengo que aprovechar”

Pongo mi mejor cara de poker y acepto, total, estoy de vacaciones y un carrete entre semana nunca es malo.  Además soy una fiel alcahueta de mis amigas, y celebro que se cague como quiera al paco infeliz.

Como ya tengo la experiencia del carrete anterior, me dedico a armar mega fiestón en mi casucha, e invito a cashá de amigos para no aburrirme con estos dos pelados cacheros y fomes. Entonces, organizando el asunto, me instalo a llamar como loca a mis amiguis, e invito como a 10 monitos, prometiéndoles una noche de alcohol y Festival de Viña. –Claro, tradición no se rompe, aunque sea una basura de costumbre-

El día “D”, partí al Cielo a aperarme de provisiones de todo  tipo: dos botellas de pisco, un botellón de ron, un vodka, seis energéticas de $690 de marca absolutamente desconocida, 12 Stolich Ice, un par de pack de cervezas y cigarros pal hueonaje sediento y deseoso de humo, que llegará a pechar a mi casa.

La invitación es a llegar tipín 22°° hrs al hueveo. Conocido es, que donde hay carrete y copete gratis, los invitados llegan puntuales y siempre acompañados de hermosos convidados de piedra, los que uno no tenía contabilizados, pero que, –como hueón- acepta, porque son “grandes amigos” de tus grandes amigos.

Se arma el carrete lleno de conversación amena, con la música a todo chancho, y  el Festival de Viña sin sonido, para darle el caché visual. Cuando estábamos ya, medios ebrios, a eso de las 12:30 suena el citófono:

“Señora Isolina, la ‘señorita’ Martina está acá con un joven”

“Qué suban, por favor.” –le indico al conserje-

Llega la Martina con el paco culiao Martín, y se arma el hueveo en grande. Éramos como 25 personas en mi departamento de 64 metros cuadrados y un living-comedor con cuea de 20. La Martina, como prende con agua, canción que escucha donde pudeda mover el esqueleto, se para, saca a bailar a cualquiera, y sin importar qué chucha opinaran de ella, deslumbraba a todos con sus mejores pasos. Como broche de oro, algún ocioso apagó las luces, y entre grupos de borrachos hablando de la inmortalidad del cangrejo, filipinos preñados y como Yin, augurando la aparición de Zafrada en el futuro, el carrete se estaba transformando en un antro tóxico de griteríos, vómitos, escandalosos borrachos, un Martín con la cara de 3 metros y un nivel de volumen que podría dejar sordo a Chuck Norris. Entre todo el bochinche, se escucha en un momento horroroso, la maravillosa voz de la Martina, gritando:

“OHHHHHHH! Está Tommy Rey en el Festival. Bailemos con ellos!”

Obedientes, ponemos a Tommy Rey que sonaba a toda raja por la “magia de la tecnología” en nuestro alta fidelidad.

Entre tantos “A ti te lo entierran hoy, a ti te lo entierran mañana”, “Muchachita, muchachita la peineta” y basuras del estilo hueás místicas; Martín, quién estaba más apestado que la chucha con la demente participación de la Martina, grita: “Puta, mejor nos sacamos la ropa y bailamos en pelotas poh!” –Intentando hacer de sus palabras algún tipo de ironía, pero que –ERROR!- fue tomado en cuenta  por la  gran mayoría de huevones del convite, como una gran invitación a dejar más aún la cagá-.

La primera en unirse al hueveo, fue obviamente, mi gran amiga Martina, quien no se hizo de rogar y se sacó todo, quedando en calzones y sostenes, obligando a Martín a sacarse las pilchas, y unirse al escandaloso escenario, dejándolo en pelotas en pleno carrete a vista y paciencia de todos los demás. Asombrados algunos – los menos curados-, no pescaron, y otros agarraron papa y se empelotaron como si la hueá fuera lo más normal del mundo. Bailamos, hicimos el famoso “trencito”, saltamos, cantamos y entre tetas saltarinas y pichulas reprimidas, los vecinos asqueados de tanto escándalo, hicieron uso de sus garantías constitucionales, reclamando al conserje, quien tiene la horrorosa misión de llamar a los señores que controlan y vigilan el orden público.

“Señora Isolina, si no la corta, tengo que llamar a Carabineros” –Me echa la foca el conserje-

“Ya” –Le respondo, pescando menos que Iloquinos después del terremoto-

Pienso: “Pico, si nos vienen a multar, sería mi 5ª multa, pero ahora estamos con Martín, y él tendrá que poner la cara, total, el hueón es paco.”

Cual revelación divina, llegan los señores de verde, tocan citófono… “CONCHETUMARE!, LOS PACOS!” –Me urjo-

Comprenderán qué con 15 hueones en bolas y tetas al aire, el resto ebrio, y Martín con cara de “yo no salgo ni cagando”, el asunto se pone color de hormiga.

“Partiste culiao!” –Le ordena Martina-

“No, me pueden detener por faltar al código blablablá” –Responde el paco-

“No sé ná yo, si no salís te lanzo a los leones, por hueón” –Insiste-

“No pienso, y sabís qué más, maraca culiá? No me importa!” –Uhhhhhhhhhhhhh-

Los pacos en ese instante, tocaban y tocaban el timbre de mi puerta, pero nadie se atrevía a salir. La Martina, tan bondadosa ella, me dice: “No te preocupís, yo salgo y me los arreglo” –jurando que iba a mostrarles una teta a los pacos y nos perdonarían sin reparos-

“Aer señorita, queremos hablar con el dueño de casa” –Exige el carabinero guatón como sapo, sin cruzar el umbral de mi residencia-

“Pucha, yo estoy a cargo con mi pololo, porque me prestaron el depto. para celebrar el cumpleaños de él” –Toda cariñosona para ver si caen-

“Deme por favor su cédula de identidad” –Pa’ plantarle el tonto parte por ruidos molestos-

“Sabe?, no le voy a pasar niuna hueá, además mi pololo es paco y tiene más grado que tú, a ver si te ponís chorito con él poh!”, “Martín, ven pa’ acá, hueón!, o querís que me lleven detenía?” -Descolocada y casi demencial en su defensa-

Como Martín estaba cachando las miradas inquisidoras de todo el hueonaje de la fiesta,-sobre todo las mías y las de mi lindo esposito-, no le quedó otra que salir a poner el rostro. Pero, de los nervios –me imagino-, se puso los puros pantalones, sin camisa, a pata pelá y con el cierre abajo, el que dejaba ver sus partes pudendas claramente.

“Buenas noches, soy el Teniente Martín Peñaloza, de la no sé qué chucha comisaría de Buín. Dígame Cabo, cuál es el problema?” –Haciéndose el lindo, Martín.-

“¿Cuál es el problema?” –Le faltó el puro “já!” para cerrar la pregunta al paco guatón como sapo-. “Ruidos molestos, falta a la moral, trata de blancas, microtráfico y desacato a la autoridad, por favor, su cédula de identidad!” –Dándole color el paco acompañante-

“No tengo por qué darle mi carné, estoy franco, y puedo carretear lo que quiera” –Responde agresivo el borracho e impúdico paco-amigui-

“No se ponga agresivo mi Teniente, mire que usté sabe que sale perdiendo” –Aclara el paco obeso-

“Y qué te creís hueón! Conmigo no, ah!” –Salta feroz, Martín, a quién le habían tocado donde más le duele: La pasá por la raja de su rango indecente.-

En cuestión de segundos, queda la tremenda cagá y Martín, el paco silente-parado en la hilacha-avergonzado, está en el suelo, esposado, encaminado directamente al furgón policial, detenido como hueón.

Antes de seguir el carrete, evitar una multa y que la Martina se comiera a mi amigo Rolando, escuchamos a lo lejos:

“MARTINAAAAAAAAAAAA, TRÁEME LOS DOCUMENTOS Y MI ROPA O SI NO, NO ME VAN A SOLTAR NUNCA ESTOS GILES CULIAOS!!!!!”

(Continuará…)

Comments

  1. De eso estaba hablando poh!!… wena historia, y excelente intermedio… todo esperado para el gran final…

    A too esto,.. siempre me he preguntado.. los pacos usan calzoncillos verdes??

  2. Estimados putos del terror, Les dije que la historia se ponía buena. Les dejaré mis palabras de amor a cada uno de ustedes, después que me hicieran mierda por culpa del Zafrada reculiao.

    Partamos:

    @Jot@: Zafrada arruinó mi vida. Tengo que reivindicarme por puro orgullo. Es deber moral!

    @El Cerdo: Juajauajua. Me cago en los pendejos de 26!

    PD: Eso fue el 2004, tenía 28…

    @narch: Y el final es maravilloso, de antología!

    @Alex: Podrá descifrar sus interrogantes en el próximo capítulo. Impaciente!

    @Kala: Yo amo a los hueones con tetas, menos a los pacos. XD

    @iL puño di fuego: Culiao, calma, hay que esperar tan sólo 6 días! Mientras esperas, te puedes correr una paja con la Sailor Flood. 😀

    @Er Chucu: Ahhhhh! Ahora entiendo. Por lo pronto, proceda a chuparlo!

    PD: No tengo idea, este hueón andaba con un Boxer de corazones. XD

    @Nariz Sangrante: Jajajaja, el que se va sin que lo echen… :p

    @and3:Gracias, gracias!

    @pApe!: Es la mejor medicina para los esclavos. POBRE!

    Como estoy enferma, y apenas puedo tipear, los dejo por ahora.

    Les quiere eternamente.

    Magistralosa.

  3. Tu deberías ocuparte de la sección “Adulto Fome”, porque el culiao de Distémper no actualiza nunca y además es penca. Pero en cambio tu… ¿Que chucha es trata de blancas?
    Saludos, linda 😀

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