Miembro fundador de Andateala.com y presentador oficial del célebre podcast Digalocantando. Pésimo actor, gran director, utiliza las oficinas del sitio para pernoctar.

Sin ánimo de lastimar los sentimientos de nadie y con el único compromiso de humillarlos por chantas es que hoy, a pedido de Seba “me peino con corriente trifásica” Sanchez quien en un momento de inspiración (probablemente originado por el consumo excesivo de música para fagots indies ) me hizo saber que no existían seres más despreciables en el mundo que los visitadores médicos.

Yo disentí: Siempre existirá gente más despreciable que otra, es un regalo que Dios le dió al mundo y que nos permite encontrarnos más macanudos que los demás y no apreciar que en verdad somos una escoria de especie.

Si es que no lo he dicho en alguno de los 19.893 capítulos de Dígalocantando, el podcast de Andateala.com, cuando chico fuí asmático. Por ende, pasaba más enfermo que Jorge Pedreros de cualquier tipo de puta enfermedad respiratoria, desde una cagada de resfrío hasta neumonía, como si fuera la huevada más normal del mundo.

Ello implicaba acudir de manera sagrada a la Clínica Servet a que me hicieran las clásicas tocaciones auscultaciones de rigor, nebulizaciones y otras bazofias que me dejaban más volado que Jim Morrison en el desierto.

Pero como siempre en Chile aunque pagues y te estés muriendo, viene el clásico proceso denominado “Compra del Bono” que implica esperar, primero, a que paguen la cagada de consulta y luego, esperar a que te atiendan.

En el intervalo de aquellas amistosas instalaciones decoradas con la combinación más selecta de imágenes de Bambi y cuadros de Lotus, Lamborghini y Ferrari, esperaba mi turno junto a mi madre quien se entretenía de lo lindo leyendo unas cagadas de revistas de moda.

Es en esos momentos que desde el frente, un personaje demasiado bien vestido para estar muriendo, hacía su entrada pomposa a las instalaciones médicas como cuan embajador de la Unión Soviética, maletín en mano, traje impecable pero medio pelo, quien sonrisa amplia y maletín en mano se dirigía de plano al mesón de recepción y como Pedro por su casa y saludaba efusivamente a cuanta vieja de mierda burócrata de la salud se interpusiera en su camino.

Tocadas de tetas no vi, pero en esas aprecidad y desaparecidas, uno nunca sabe.

La cosa es que este prospecto de mequetrefe, cruza entre empleado fiscal, agente de seguros, vendedor viajero y dealer de droga hacía las delicias de todo el aparato clínico, pudiendo pasarse por la raja la salud de los pacientes y se deslizaba, cual gusano a través del umbral de la consulta médica sin mediar invitación alguna apenas el médico abría la puerta de su consulta para pedirle a la pajera de su secretaria el expediente del siguiente paciente.

Su técnica es sencilla: Galán de pasillo por excelencia, aborda al contingente femenino del lugar, se hace el lindo, distribuye muestras médicas de sustancias prohibidas para cualquier malparido que pudiera requerirlas y voilá: Está listo para ir a “regalarle” (guiño) muestras médicas gratuitas al médico quien las acepta gustoso “sin ningún interés a cambio” (guiño, guiño) .

Luego se retiraba, tan raudo como había llegado o abordaba con igual técnica rastrera un nuevo despacho hasta vaciar su maletín de gásfiter e irse feliz.

Hay que reconocer que una vez ido, como que una luz de amor se extinguía en el espacio.

Este pseudo prócer de la caridad sanitaria no más que un puto lobbista que no hace sino ir a presionar a los médicos para que receten las cagadas que les encomienda el laboratorio mandante, ya sea a través de darle remedios (a los más ilusos), cheques nominativos o auspiciarles especializaciones en prestigiosas universidades de Abu Dabi. Una mierda de humano, la cara gentil de la mafia farmacológica.

Hoy están venidos a menos. Como que ya el negocio no está tan fácil como antes. Los fiscalizan más. Aunque, no nos veamos las weas, debe ser que los médicos les están cobrando mucho por “recomendar” sus cagadas y el negocio así no anda.

Igual debo decir a favor de mi médico que era bastante decente y me regalaba todas las muestras médicas de manera que no había que comprar niuna cagada de remedios a no ser que no tuviera, pero le decía a mi vieja que comprara la cagada que quisiera ya que todas eran las misma mierda.

Demás está decir que no pocas veces les cerró la puerta en la cara a los conchasumadres, pero son los menos. La mayorías les dedican más tiempo que a los pacientes, tiempo que ya es una mierda y ellos denominan HORA › 15 minutos. No sé en qué planeta eso equivale a una hora, pero de seguro es un planeta de mierda lleno de negros.

Además que mi médico era un fome culiao y a no ser que hubiera venido Lola Melnick a sobarle las tetas en la cara DUDO se hubiera dejado sobornar.

Yo con lo último hasta recetaría Napalm.

Comments

  1. Así es, estos dealer de la rial mafia como pedro por su casa en las clínicas. Una bella crítica, más aun con el remate. amén.

  2. “Hay que reconocer que una vez ido, como que una luz de amor se extinguía en el espacio.”

    No pudiste haber dicho una weá menos chupapijas.

  3. si wn, maldita mafia farmacológica de mierda. Ocupando tu lugar con sus trajes carísimos, forrados en farmacodólares. También he visto minas muuuy ricas, tod@s con el denominador común de la sonrisa a lo piñera y el maletín de gasfiter. q mierda de tribu urbana

  4. Sí señores, claaaaaro que sí!!
    Espero que se hayan quedado agusto con sus comentarios banales y faltos de coherencia pero, sobre todo, de información. Con personas como ustedes, con esos pensamientos insustanciales a los que se aferran, no me extraña despertarme y encontrar cada mañana un mundo peor.
    Un consejo: traten de documentarse antes de hablar en un foro pues de otro modo no haran otra cosa que quedar en evidencia.
    Otra palabra que no sea ENVIDIA no se me ocurre para tratar de encajar vuestros comentarios.

    Continúen viviendo en la ignoracia 😉

  5. Soy médico y lamento mucho que dediques un post a desprestigiar y vilipendiar a alguien que, lo único que hace , es trabajar. Para tu información y para de algunos opinantes; si existe una capacitación, pues de otro modo no podrían exponer un fármaco ante el mercado, eso implica saber de farmacología, algo de anatomía y fisiología, estudios y ensayos clínicos y, bueno, técnicas de venta. Por otro lado, tu desinformación también apunta a que nosotros, los médicos, estaríamos siendo sobornados por estas personas, sin embargo, te recuerdo que tenemos criterio y si bien recibimos estas muestras, éstas también son repartidas, como se hizo con tu madre, para así abaratar los costos del paciente. Respecto del tiempo de una consulta médica, lamento que el tiempo que se asigno a la consulta de tu familia haya sido tan exiguo, sin embargo habría que ver el contexto y el tipo de patología que tu señora madre presentaba para así analizar el tiempo que se dedicó a ésta.
    Por último, me parece loable que tengas opinión respecto de diversos temas, sin embargo es importante cuidar las formas y evitar caer en el desacreditar al otro, te recuerdo que todo trabajo dignifica y si estas personas están trabajando, debe ser porque gracias a esto pueden alimentar a su familia, razón por la cual merecen todo mi respeto.
    Que tengas un buen día.

  6. totalmente de acuerdo con la Dra. Ocampo. Cabe mencionar que por lo menos estas personas trabajan y sustentan a su familia, ademas se crean lazos de amistad entre este tipo de personas y fijate que hay médicos dignos de todo mi respeto que no transan con sobornos, infórmate bien antes de decir ésto. Que tengas buen día.

  7. Que mierdas escribes se nota que sos un envidioso come mierda fracasado o fracasada que envidia a los visitadores médicos y con un gran sentido de inferioridad, fracasado o fracasada perdedor lame culos pedazo de cerote porque no creo que estés completo

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