Como diría Luca Prodán: “Juventud, divino tesoro”.
Y como diría yo: “Infancia, divina estupidez”.
Los niños, son aquel prototipo de adulto que para completar ese largo camino hacia el fracaso con dignidad, deben pasar por procesos de dolor que los hacen cambiar, vivir y perder masa encefálica.
Observemos y aprendamos de Macaruchi: El visionario.

























5 Reclamos
Todavía no puedo parar de reír.
WUAJAJAJAJJAJAJJAA!
Conchemimare!
JUUAujauujaujaujauuja, excelente, mejor que el partido de alemania ¬¬
jajajajajajajajajaja
Wuajajajajaja Cabro rql con los reflejos de una tortuga.
Como que los cabros chicos en el fondo desean sacarse la chucha gratuitamente.
Primero, no puedes ser tan imbécil para tirarte en una bajada sin frenos.
Segundo, no puedes ser tan idiota como para no doblar.
Tercero, no puedes ser tan gay para gritar “yaaaa” teniendo en cuenta que lo que viene es una rinoplastía segura por idiota.
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[...] This post was mentioned on Twitter by Andateala.com and J. Poblete, J. Poblete. J. Poblete said: RT @Andateala Niños y estupidez: Una dupla inceparable http://ow.ly/20614 // chucha, el medio horror din Richard, qué hueá pasó? [...]