Big Fat Jewish es un intento de ingeniero al que convencimos de que escribiera en este sitio con el fin de revindicar a la colonia judía, cosa que no ha dado mayores resultados. Publica en las columnas de The Critic y Cuentateste, por el momento.

Antiguamente, salir a comer en Santiago era un placer. Lo mismo ir a tomar un trago. Era tan simple como dirigirse al lugar respectivo y punto. Para comer, un buen restaurant. Para tomar, un buen bar. Eran tiempos en los que los comensales éramos felices porque sabíamos qué chucha nos encontraríamos en cada lugar al que accederíamos.

Sin embargo desde hace un tiempo que nuestra Capital se ha ido llenando de locales gastronómicos que corresponden a otra clasificación distinta de la antes mencionada. Estos lugares nuevos para ir a comer o tomar algo dejaron de llamarse “restaurants” o “bares” según fuere lo que ofrecieran, para pasar a caer en una categoría híbrida, indefinida, y de lo más absurda: hablo de los “restobares”.

Yo no sé a quién chuchas grande se le ocurrió acuñar semejante término. De partida, el nombre es una mierda porque cuando te hablan del “restobar xxx” no sabís si la huea va a ser especializada en comida, o si te van a dar un buen copete. El problema es que eso trasciende el prejuicio, porque de hecho, la experiencia indica que un restobar es un lugar que ni es un buen restoran, ni es un buen bar. “Pero es entero malo entonces”, diran uds… Sí señor. El restobar es un lugar de mierda, con todas las de la ley. Pa partir, tienen nombres como el pico, ya que no se a quien recrestas se le ocurrio empezar a ponerles nombres alfanuméricos: “Espacio 34”. “Piso 96”, “Black 217”, “Chupalaquecuelga en 4”, entre otros. Mala moda, puede que los primeros dos tugurios que se inauguraron con nombres así, hayan sido novedosos y onderos, pero ya no lo son. Ya no es original ponerle esa clase de nomenclatura a un restobar, sino que más bien parece el nombre de un colegio público con nombre de buque gringo.

Una vez dentro, lo primero que puedes notar es que existe, en la gran mayoría, una evidente carencia de sectores segregados para fumadores y no fumadores, lease, si vas a un restobar, estas condenado a quedar con olor a cigarro hasta en el hoyo. Asimismo, ni bien uno alcanza a sentarse ya puede apreciar que la música que acompaña la velada será una escoria repugnante: por lo general es pura música electrónica, pero de la mala, esa huevada que es puro punchi punchi más monótono que la chucha, mezclas de DJ’s fracasados y sin ningun futuro en ninguna escena indie-alternativa-urbana a no ser que se radiquen en la intensa y trascendente movida musical de Paraguay. Y pa terminar de cagarla, lo ponen con el volumen a toa raja, wea que apenas podai conversar con tus contertulios.

Pero la mierdosidad de los restobares no acaba ahí, porque como dije antes, yéndonos más a lo gastronómico, la hueva no es ni un buen restaurant ni un buen bar. No vai a ir a comerte un plato novedoso que no encontrís en otro lado. Tampoco te vai a comer un plato típico pero que tú sepai que ahi es el mejor lugar de la ciudad. Pero si al respecto hay una wea que me hace hervir la mierda, es que en todo restobar, la carta está llena de tablas culias. WEON, A QUIEN CHUCHA SE LE METIO EN LA CABEZA QUE LA GENTE QUIERE TABLAS!!! NO QUEREMOS TABLAS, POR LA PUTA, QUEREMOS COMIDA COMO LA GENTE!!!!!!!!!!! Mira, y por último si fueran tablas buenas, la wea pasaría. Pero con qué se encuentra uno? A saber:

Tabla Provenzal: Trilogía de quesos montados sobre finas hierbas, con pequeñas tostadas mediterráneas, frutos deshidratados, y una suave salsa monigneux

¿Qué mierda resulta ser esto en buen chileno? Un plato reculiao (porque muchas veces ni se preocupan de traerte, precisamente, una tablita de madera, sino que un plato culiao blanco evidentemente comprado en la sección baratijas del Lider o Casa&Ideas) con 3 pedazos de queso, que resultan ser mozarella, chanco y mantecoso (los más baratos del super) encima de un poco de ciboulette y rucula, unos pedazos de pan de molde con una mancha de aceite de oliva, un par de pasas y maní al lado (nueces no porque son muy caras), y unas galletas crackelet más añejas que discurso del presidente del colegio de profesores que se cacha que las reciclaron de la tabla que pidió la mesa de al lado. ¿Y la salsa? mayo con ajo.

Qué otra cagá tenemos?

Tabla Toscana: surtido de fiambres finos traídos directamente de la bodega de guarda, en cama de papas catalanas y un salteado de vegetales mixtos

Esa bazofia no resulta ser más que unos pedazos de jamón planchado, algo de salame y una muestra gratis corte-visita de jamón serrano. Si el stock está a punto de vencer los huevones andan generosos, le cambian el salame por chorizo español. Si la situación es la inversa, te van a cambiar el jamón por lisa, turín o salchichón cerveza. Las papas resultan ser unas mierdas en cubo que las saltearon 1/2 segundo con ajo pa darles el toque “mediterráneo” y como va a faltar pan, vai a pedir, y te van a traer una marraqueta evidentemente añeja

Si al final con cueva vai a encontrar algún trago de mina que lleve hartas frutas exóticas (pulpa, porque los giles ni tienen fruta fresca), pero la hueva o bien va a ser muy caro, o sino va a estar excesivamente dulce, o que se yo, pero algo tendrá que no podrás disfrutarlo como corresponde.

El problema de estos hueones no es sólo que el patache resulta ser como la callampa. Parece que nunca han sabido lo que es una estrategia de marketing, ya que usualmente buscan llegar al público a través de mensajes en los que se autodefinen:

Restobar picoenlaraja nace como la respuesta que el Santiago de hoy estaba buscando. Un espacio diferente, en el que se conjuguen la buena mesa con lo intenso de la vida urbana actual. Un refugio del stress cotidiano a través de nuestros especiales cocktails y nuestras deliciosas tablas. Construido pensando en contrastes urbanos y sofisticados, diseñado con toques modernos y elegantes, pero electrónicos.

¿Saben lo que significa todo lo anterior? BASURA. Eso significa. Mierda. Pura mierda. Significa que es un lugar culiao picao a espeshial pero que tiene menos onda que bandera de concreto

Y pa terminar de configurar toda una experiencia mediocre, los garzones tienen esa costumbre que me empelota, de quedarse automáticamente con el “10% sugerido” sin siquiera preguntarte (ej: la cuenta sale $9 lucas, pagai con un billete de 10.000, y los hueones se quedan con el vuelto porque es la propina!!). No es que no deje propina, de hecho por lo general dejo más del 10%, pero me hierve el hoyo cuando los hueones recortan a discresión su propina de MI vuelto.

Es por eso que hago un llamado a hacer las weas como corresponde: pa comer, un restaurant (o un carrito por último). Pal chupe, un buen bar, o en su defecto, comprarse su habitual caja de vino y beberla en alguna plaza o vereda. Es más digno que regalarle la plata a un Restobar

Comments

  1. Los restobares son pura basura para gente ondera.

    Yo me conformo con un lugar tranquilo para poder tomar su buena cerveza con los amigos (como los bares de cerveza artesanal) mientras ponen buena música a volumen como la gente.

    Y puta que es cierta esa weá de las tablas. Al final tenís que preguntarle al mesero qué mierda quieren decir con la descripción, porque no sabes si te están vendiendo charqui o carne de gato, wn.

  2. Lo mejor pa ke sepan los Santiaguinos culiaos… porke sólo se refirieron a Santiasko, es tomarse un copete en la playa, unas papas fritas y ramitas y la hacen de oro, pa despues culiarse a una minita en los arenales, aunke kedí con arena en la raja y en la tula.
    Por otra parte, El cliente Siempre tiene la Razón… Lo malo que le han lavado el Cerebro a tanto weonaje ke esas weas de Restobares igual surgen.

  3. La crítica es más mierda q los putos restobares. Esos antros nacieron como callampas en las nalgas húmedas de big fat, por culpa de chilenos mediocres como el mismo big fat.
    Así es la idiosincracia del chileno “crear” weas copiadas de alguna revista de avión que llegó a sus manos.

    Supérense putos!

  4. Tu debes estar super enojado con la tabla provenzal, porque no puedes comer jamón, judío guaton culiao, jajaja. Y si criticas es porque te la debes pasar metido en esos tugurios con tus compinches, sobre todo en el after-sinagoga xD

  5. Buena Critica wn. Me llevó instantaneamente a recordar tugurios como El Tejazo.. una mierda en la que era imposible conversar.

    Certero lo de las tablas, pura basura a precios premium.

    Ahora bien, existe aun en Chile el concepto de “Bar a secas”??? Me da la impresion que todos tienen el componente de restoran a estas alturas.

  6. @elber galarga metidaenturraja: lo que pasa es que santiago ES chile. asumelo. huaso!

    @wena naty: oh, lo descubriste. por eso pido que en la tabla de finas cecinas lo cambien por jamon de pavo o de pollo por ultimo

  7. Los restobares son una mierda, mas encima en general los garzones se ven superados con los pedidos y atienden pésimo, traen los copetes a destiempo, al final uno se toma el suyo solo esperando que traigan el del amigo y cuando se lo traen ya se te acabó el tuyo y así
    Lo de las tablas es cierto, si con raja hay tablas porque algunos la wea más pro que tienen son empenadas fritas de queso o sushi
    Debiesen tener una buena pichanga y todos serían felices!!!

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