Crítica de PeatonesComo sabrán, de un tiempo a esta parte me cambié del clásico sistema de transporte público tipo sardina a la veloz bicicleta, vehículo de tracción humana que te permite llegar a muchos lugares a costa de tu grasa y oxígeno.

Aquello implica, por supuesto, sortear inimaginables obstáculos urbanos, naturales y animales. Sobretodo considerando que la ciudad no está planificada un pico, menos para el uso de biciletas. Qué decir de los pobres tullidos que no sé como mierda se transportan en sus sillas de rueda. Deberían quedarse encerrados en sus casas.

Es por tanto que cada día en que me desplazo a través de la Capital, única ciudad propiamente tal en nuestro país, vivo una verdadera aventura cargada de adrenalina y chuchadas recíprocas con los automovilistas, taxistas y micreros con los que me peleo la calle a diario. Pero eso está en orden, es la ley de la calle y el que putea más, gana.

El problema entra con aquel mundo de seres irresponsables que son una verdadera bomba de tiempo en la vía pública precisamente porque tienen cerebro y no lo utilizan: Los peatones.

Debo decir que yo también regularmente soy un peatón, pero me excluiré arbitrariamente de esta consideración porque nunca he estado expuesto a atropellos por mi negligencia ni cruzo la calle de manera temeraria so riesgo de terminar como paté de cerdo.

Por lo mismo, es que puedo aseverar que los peatones en Chile no tienen una puta cultura para el uso de la vía pública, lo que los convierte en un peligro y lo que me hace pensar seriamente en la compra de una escopeta de aire comprimido para espantarlos.

Primero, los cruces: La primera idiotez que a uno le enseñan cuando chico en kinder es que “No cruce la calle con luz roja” ¿es tan dificil quedarse en la puta vereda para esperar el semáforo? Loco, los primeros reculiaos desbordando la vereda son siempre los más inútiles para cruzar la calle. Es decir, ni siquiera van tan apurados, sino que son incapaces de contenerse a una orden legal. De aquello supongo una alta concentración de la población con eyaculación precoz.

Segundo, y complemento del primer punto, las bajadas para rodados: El ser humano tiene la capacidad de flectar las piernas para acceder a distinto niveles de suelo sin romperce la madre. Las rampas, por su parte, fueron creadas para que vehículos que no poseen esta capacidad de flectación y normalmente están compuestos por ruedas puedan acceder a los niveles de piso sin explusar su contenido por los aires. ¡¡¡CONCHATUMADRE, DESPEJEN LAS BAJADAS SACOS DE HUEAS!!!

Tercero, viejas: Las viejas ya de por si son una escoria, por el hecho de ser viejas. Pero en la calle alcanzan un grado de perfección del estorbo que no tiene precedentes.

Cuarto, los que caminan en banda: Hijos de puta, entiendan que la vereda funciona en dos direcciones, respeten la direccionalidad y dejen pasar. Yo sé que dirán “oye, pero hay que andar por la calle, la vereda es para los peatones”. Si conchatumare, pero hay veces en que DEBES pasar por una vereda porque sino puedes morir en la calle ya que es imposible transitar por ahí.

Y quinto, el que se cree auto: Porque no suficiente con todas las mierdas anteriores, HAY WEONES QUE TRANSITAN POR LA CALLE Y SIN DIRECCIÓN FIJA! Esto no solo incluye a otras escorias sociales como los vendedores ambulantes y los limpia vidrios, sino a gente X que llegado el momento, pierden el rumbo de la vida y van CONTRA TI!!! Que chucha!!!

En fin, peatones de mierda: MUERAN!

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