Miembro fundador de Andateala.com y presentador oficial del célebre podcast Digalocantando. Pésimo actor, gran director, utiliza las oficinas del sitio para pernoctar.

La Cesantía de Chester

Hay ciertos personajes en la vida que son simplemente irrelevantes.

La mayoría son parte de nuestra familia. Otros, parte de grandes e históricos espectáculos televisivos que con su esquizofrenia y basura sin fin logran marcar nuestra vida sin que sepamos si aquel legado contribuirá a nuestro beneficio o a nuestra autodestrucción.

Es el caso de Cachureos, célebre pirotécnico show televisivo dirigido a los niños y estúpidos en el cual convivían un cabezón rubio, unos animales despreciables y una que otras prostituta mientras unos pocos niños elegidos eran sometidos a vejámenes públicos sin precedentes.

Entre aquella fauna de megaperdedores se encontraba uno particulamente nada: Chester, un león amariconado que vendría siendo la cuota de “fineza” que le faltaba al programa, ya que la mayoría de sus personajes eran animales oligofrénicos provenientes de la marginalidad como el Gato Juanito o directamente de la basura como Epidemia y La Mosca.

Dado su gran talento en ser NADA, su personaje sorteó las vicisitudes de los años y, hasta el final del programa, sobrevivía como uno más de aquella infesta prole cuadrúpeda.

Sin embargo, el fracaso era inminente y ante la falta de talento, gracia, comicidad o cualquier otro atributo que le permitiera ser respetado por algún indigente, nuestro valeroso Chester mordió el polvo del fracaso, viendose obligado a ganarse la vida entre cumpleaños y pitutos en el Buin Zoo.

Hoy se desempeña como vendedor de Old England Toffee en el metro de San Petersburgo.

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