Pobre.

Las paradojas de la vida nos llevan a reflexionar con respecto al mundo que estamos heredando a nuestros nietos.

Por el sur tenemos a Zafrada: Célebre infante rollizo vuelto a la fama por correr al cerro a poto pelado para salvarse de una ola mientras su choza y escuela eran destruídos por las fuerzas de la naturaleza (lo que explica su analfabetismo) y quien busca desesperadamente no pasar al olvido construyendo un «natural» y «genuino» legado a través de su intento de página web.

Mientras que por el norte tenemos a Máximo: Un patriota de tomo y lomo, quien con su amor a la patria defiende lo que considera propio de sus antepasados y a la vez, sus ideales xenofobos a fuego, aún pasando por alto los consejos de hermandad y tolerancia clásicos de las tarjeticas navideñas.

¿En qué se parecen ambos niños, además de su evidente sobrepeso? Ambos carecen de casa.

Y dignidad.

Y futuro.

PS: No estudie periodismo.

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.