Indio Hediondo

Magistralosa, es un especímen con escasa sanidad mental, que ha vivido más que Matusalem y no le ha ganado a nadie. Dentro de todo, es winner y suele dejar la cagá con quien se le acerque. Acérrima defensora de los juegos clásicos de windows y fanática del dinero.

Indio HediondoEn algún momento de mi vida, en un fiestón de no sé qué chucha, conocí a Abhiraja. Sí, un negro chocolate, más feo que el tajo de la pichula, casado, con 2 hijos, de 30 y tantos, traído directamente de India. Este hombre, era un exitoso -y hediondo- comerciante, que venía a abrir mercados a nuestro lindo y perfumado país, resultándole cada uno de sus negocios, y llenándose -más aún- los bolsillos de millones. Abhiraja estaba pernoctando en el Hotel Sheraton, más solo que curao cagao y frustrado al máximo, porque no había tenido el éxito que seguramente esperaba con las minas en Chile.

Abhiraja, encandilado por mi gran simpatía y belleza, -ah, ok- andaba atrás mío como perro faldero y haciéndose el lindo para que yo lo pescara, sin mucho resultado. Al menos, el pichula chica hablaba bastante español, así que el calvario de comunicarme con él, no alcanzó a ser un martirio total.

Como a mí me dan asco los negros, yo le huía sin lograr el propósito, porque este feo culiao, como aparición mística asomaba frente a mí, con su sonrisita alba, su nariz extraña, sus ojos café oscuro con café ensangrentado, y su estampa formal-ñoña que provocaba repulsión extrema.

Con mi partner no dudamos en aceptar sus miles de millones de invitaciones a comprarnos copete, y –obviamente- soportar su acoso, porque nos causaba risa su forma de hablar, sus intenciones de caer bien y encandilar, hablando de sus negocios y buen status económico. –Hueá que a mí me importa menos que un coco de leproso, pero que a los feos culiaos como él, no les queda otra de hociconear, para poder caer en gracia.-

Después de insistirme mucho en que saliéramos, acepté, total, una salida poca a comer rico y gratis, no se puede desaprovechar así como así. Previo intercambio de direcciones de mails, números de celulares y ubicaciones respectivas,  este negro, me invitó a comer –insólito-, comida india, “para que conozca mis raíces” –me dijo-. Quedamos en hacerlo una semana después, así como para “precalentar” y “conocernos” un poco más vía shat, fono  y esas porquerías comunes.

Abhiraja, era un hueón completamente machista, asquerosamente machista, pero no conmigo, no no no. Sino, con su linda y cubierta esposa, que estaba encerrada en India con los dos críos chicos. Abhiraja me contaba las más aberrantes historias de “amorsh” con su esposa, y como la tenía pa’ la patá y el combo:

“A Vanisha, no se le permito salir a festejar como usted. Eso es mal, y puedo castigar con golpe.” –Me contaba, el muy pelotudo.-

“Ah, muy bien, chuchetumare! No sabes cómo me alegra –gil culeao- que me cuentes estas hueás, sobre todo en estos momentos, que tú ‘Oh, macho!’, me estai abiertamente engrupiendo, para cagar a tu esposa, y babeai imaginando que te culearé hasta por las orejas”. –Pensaba en el más íntimo fuero de mi justo ser.-

“Sí, la mujero india, es muy bueno, sumisa, complaciente.”

“Awwww, pero qué cosa más linda!”

“Claro, yo así sé que no debo ser con mujero como usted, occidentales muy liberal. Me gusta mucho eso!” –Emocionado el caliente culiao.-

“Yaaaaaaaaaaaa…” –Ni sabía que decir ante tanta tamaña insolencia.

En fin, llegó el día D, don Abhiraja se encargó de engatusarme los días previos con montonera de regalitos, florcitas, chocolatitos, postales virtuales y cuanta hueá existiera, que vuelven loca a cualquier lagi, jurando aún más que así yo lo pescaría.

Quedamos de ir al restaurant  del Majestic. Este cabro me pasaría a buscar tipín 21°° a mi palacio. Igual me pegué la arreglá, -como corresponde-, y sin ánimos de caer en ninguna trampa amorosa-sexual, fui a comer y a chupar como chancho. Ese era mi objetivo único y  final.

Como había pasado una semana más o menos de haber visto a este engendro, al verlo nuevamente se me hizo francamente asqueroso y poco tolerable a su presencia fétida a condimento “negrita” mezclado con cebollín y ajo en montoneras industriales, aromas que expelía por cada uno de sus poros, intentando mantenerme lo más alejada posible a su fea, enana, negra, y tóxica humanidad, salvaguardando mi naricita y mis ojitos de tal horrorosa imagen corpórea.

Al llegar al restaurant, este mongólico pidió comida como para un regimiento, imaginando que así me volvería loca y caería rendida a sus pies, debido a tanto encanto. En el transcurso de la noche, me hablaba y  hablaba hueás, porquerías que al final a mí no me importaban nada, y me tenía terriblemente apestada. Quería salir corriendo de ahí, y me maldecía por ser tan sacohuea y dejarme engrupir tan fácil por una comida de mierda, y basuras como que te eleven el ego.

“Usted está aburrido?” –Me pregunta el indio culiao, cachando mi evidente apestamiento.-

“No, ya no quiero comer más, es eso.” –Lo engrupo, para hacerla más corta y virar.-

“Quiero beber algúno bebida?”

“No, Abhiraja, estoy muy cansada, trabajé todo el día, y en verdad me quiero ir a descansar. Lo dejamos para otro día?”

“Yo sé que usted quiere amor con Abhirja, lo huelo y lo siento!” –Me dice el carbón de mierda, dejándome de una pieza.-

“QUÉÉÉÉÉÉÉ!?!?!?!??!?!?!”

 

El hombre se levanta, me agarra la cara y me chanta el tonto beso, dejándome vomitando pasmada, e inmóvil.

“EPA EPA EPA EPA!!!!!!!!!!!!! Qué hueá, negro culiao!??!?!?!” –Lo corro pa’tras-

“Tú, amor mí, Abhiraja, dar amor a tú! Yo tener regalito importante para tú!” –Empuñando la mano y mostrándomela de forma “insinuante”.-

“Qué es eso! Muestra!”

“No, besar a Abhiraja primero.”

Como no quise quedarme con la duda, hice de tripas corazón y besé al negro de mierda, en volá, era un regalo digno de merecer, por haber soportado tanta hueá.

Abhiraja me entregó el “regalito” que venía en una muy coquetona cajita, y SORPRESA! Al abrirla venía un también muy coquetón condón XXS dentro de ella.

En ese minuto, mi cordura se fue a la chucha, y sin importarme un pico el lugar en donde nos encontrábamos, le tiré un par de chuchás, le grité que me daba asco, le tiré un pollo en pleno rostro, le tiré un copete encima, y salí cascando del hotel cagando pa’ fuera.

Al otro día, tenía en mi escritorio una caja con doce rosas, una carta ofreciéndome amor eterno, y la hermosa posibilidad de tener un segundo hogarsh –y lo que quisiera- subvencionado completamente por este indio repulsivo.

¿Adónde la vio?

NEGRO RECULIAO, ¡CHÚPALO CON GONORREA!

Comments

  1. Queridos e imbéciles hueones cartuchos, he venido a manifestarles mis sabias palabras, porque no es posible que se tapen el hocico, tratándome de rancia, puta y todas las hueás que se imaginaron en el seso, pero que no se atrevieron a decir, por temor.

    Quisiera saber, cuántas maracas culiás no se han joteado en su vida, cuántas perras no se han pisao -con eyaculación precoz, lo más probable, pico chico, lo más probable y cagando a sus minas, lo más probable [si es que han tenido alguna]-, y a cuánta fea culiá le han intentado chantar el paté sin resultado alguno, porque son unos mandriles feos, aneuronales, sin brillo y ñoños. Cuánto quisiera saber!

    Les encanta que uno cuente historias, pero bueh.

    Iré por parte:

    @Jot@: Mi yei, No caí nada, sólo quería salir a comer con el indio culiao. JAMÁS le hubiese dado la pasá. 😀

    @Javokan: No le di el beso de puro curiosa, se lo di para hacerla corta y entregara la hueá rápido. Y sí, soy un ejemplo a seguir. [O al menos, honesta en mi condición.]

    @Juan: Lindo, En realidad debo reconocerlo, sí, fui bien chancha y maricona, pero… quién chucha no lo ha sido? El que esté libre de andar chancheando, que lance la blablablá.

    PD: Ojo, no tenía hambre. Quería aprovechar la invitación. Lo cual es muuuuy distinto.

    @Adolfobenito: Cuál sería su pobre argumento a eso? Ahueonao, lávate el pobre hocico que tienes con caca, semen, ácido, basura radioactiva y bombas de racimo, antes de decirme que soy un “poco puta”. Ya?

    PD: Cuando le acepte las lucas a los giles, que me paguen por irme a pisar, me mantengan por pico, y blá, aceptaré con todo gusto que me traten de puta, maraca o la hueá que se les antoje. Por ahora, soy una mina como cualquier otra, o como cualquier hueón que lee esta columna y osa postear. Lisa y llanamente, CALIENTE. [Pero no hueona.] Ergo, con el indio, fue una simplona salida.

    Ahora, su Adolfobenito, vaya al sur, cultive callampas, y cuando estén más o menos a gusto, se las mete en el orto, su mongólico reculiao.

    Ya, me descargué. Anoche pasé una asquerosa velada en la clínica, que me dejó bastante resentida y con ganas de tirar mierda.

    De todas maneras, los amo.

    Magistralosa.

    PD: PÚDRANSE!

    😀

  2. @Thomas Bangalter: Primero, sí aún no ha visto el mapamundi de picos, le recomiendo lo vea, los orientales, [incluyendo a los indios] la tienen chica. Segundo, TE AMO.

    [Ah no. No eres Thomas Bangalter de verdá. No te amo ná.]

    🙁

  3. Magistralosa, Fuiste el vivo ejemplo de que la curiosidad mató al gato y creo que está bien lo que hiciste, eso de aprovechar una invitación a comer gratis y weas varias. Solo creo que escogiste mal el objetivo. No te conozco pero debes tener lo tuyo como para no caer tan bajo con un Concha grande de su golpeada y fornicada madre que hasta en el nombre se notaba que era un esperpento parido por la raja…D;

    eso…:D

  4. Yo soy como tu y te apoyo…odio a los negros culiaos y los indios deben tener olor a incienso al 100000%, pero porque soy aprovechadora y como dirian esta sarta de “cartuchos” maraca…sigo aplaudiendo como siempre, yo tb. iria, aunque me carge y tb. lo hice alguna vez, un copete y comida gratis no se da siempre y si uno está alone, se aprovecha….
    y si estos weones dicen que uno es maraca porque sale con un weon por interesá , es porque ellos son unos fomes culiaos que ni un peso gastan pa engrupirla a una, quieren meter el pate y que no les salga ni uno…
    besitos!

  5. Magistralosa, JAJAJA tu inconmensurable estupidez te lleva vivir situaciones muy comicas e indignantes…y ese es justamente el problema..NO TIENES DIGNIDAD..jaja, te amo..¿me la chupas? jaja

  6. que wea más notable, me recage de la risa. Saquen al negrito, wachiman y al cerdo, que magistralosa escriba y edite esta pagina.

    saludos y gracias

  7. Yo ni cagando recibo tanta mierda por una comida culiá y un par de copetes. Y si estimada, prácticamente se prostituyó.

    Comida+Alcohol=Compañia
    Dinero=Culión

    Todo calza Eduardo Fuentes.

  8. Es rica la comida hindú asi que cagá de la risa. Lo penca es que estos hueones sudan todas esas mierdas tóxicas que le echan al buche… Condón XXS, no sabía que existían, se lo recomendaré a un par de hueones.
    Saludos, linda

  9. magistralosa qla me cai la raja xD te lo juro, manda a la chucha todos los weones/weonas cartuchas que no se para que chucha leen tus weas sin van a decirte puta y weas asi, que la masquen. sigue escribiendo porfa 🙂 ademas que wea, no vay a ser la primera weona que da un beso por curiosidad, nose pa que chucha se hacen weon si todos han hecho esa wea

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