Magistralosa, es un especímen con escasa sanidad mental, que ha vivido más que Matusalem y no le ha ganado a nadie. Dentro de todo, es winner y suele dejar la cagá con quien se le acerque. Acérrima defensora de los juegos clásicos de windows y fanática del dinero.

Después de dejar la casa de maracas al llegar y ver a la Lore durmiendo, la Sú, se dedicó a tirar mierda a destajo. El punto es que se emputeció porque la Loreto estaba raja, y yo, bien poco la pescaba. Entonces, la Sú se encargó de hacernos la vida a cuadros, y hueveó hasta que lo consiguió.

“Ya poh, hueonas, levántense, o me voy!”

“Nooooooooooo, espera un poquito!” -Le suplicaba la Lore, porque sabía que esta mina era capaz de virar en breve.-

“Miren par de pelotúas, yo me voy a duchar mientras, pa’ sacarme el olor a carrete que tengo encima, y así ustedes aprovechan de dormir un poco. Pero, si yo las despierto y no me pescan en 5 minutos, yo me devuelvo a Stgo.” -Nos amenaza.-
Pensé que lo más práctico era no pescarla y quedarme raja, mientras seguramente pataleaba y chucheaba al mundo, logrando que la sumisa de la Lore corriera a sus pies, y a mí me dejaran en la más completa y maravillosa soledad.
ERROR!

Esta maraca culiá, se fue en la peor y más lamentable afrenta, consiguiendo que yo mandara a la súper chucha,  gritándole que se fuera a sacar el olor a pico que traía desde Santiago y se dejara de huevear.
Cuando al fin me estaba acomodando para dormir, empezó a sonar un celu:
RIIIIIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNNNNNGGGGGGGGGGGG!!!!!!

La Lore que cayó como saco de papas a los brazos de Morfeo, ni se inmutó con el ruido del teléfono, y la Sú, estaba en la ducha común que estaba afuera de la pieza en que intentábamos tener un poco de sueño digno y reparador en aquella pensión del terror, así que como yo era la única que podría parar el ruidito del infierno, me paré a cortar el llamado y a apagar la cagá de celular.
Miré la pantalla, y decía “Dimas”, así que no pude evitar cruzar palabras con aquel vejete culiao, y contesté:
“Hola, quién habla?”

“Turquita? Soy yo, tu campeón!” (…)

(…) “Eeeeeh, no, no soy la Sú, soy su amiga. Ella está en la ducha. Le querís dejar algún recado?”

“Ya, y cómo se llama la amiga? Si es amiga de mi turca, es mi amiga también!”

“Ah, ya. Soy Iso, le dejai recado o no?”

“Dile a esa princesa, que me dejó terriblemente tirao, que no la voy a perdonar nunca, porque dejó que me fuera por todo el mal camino solito, y que me llame o NUNCA MÁS sabrá de mí. Jajajajaja.”

(…)
“Ya poh, yo le digo.”

“Oye oye oye, Iso! Le podís pasar el teléfono? Porque como es esa huevoncita, de seguro que no me llama.”

“Eeeeh, no. Estoy acostá. Ya poh, ‘Dimas’, que estís bien. Yo le doy tu recado. Chao.” -Dándole la cortá rapidito, porque se cachaba a millones de años luz que estaba más arriba de la pelota que la mierda, y se pondría latoso en 5 segundos más de confianza.-
No alcancé a dormirme, cuando llegó la Sú:
“Hueona, me llamó alguien? Ya poh culiás, levántense!!!!”

“Sí, El Lusho Dimas te llamó.”

“Yaaaaaaaaa, en serio? Qué hueá dijo? Ese conchadesumadre, me quiere puro culear.” (!!!!)
Le dije las hueás que me había dicho y me empecé a levantar, no quedaba otra. La Lore también saltó como resorte, porque a ésa la pila se le renueva en 40 minutos, y se puso en “mode on” para salir a huevear.
Así, terminamos en el mismo antro del primer día, el Coyote Quemado, tomándonos hasta las molestias, ebrias como zanja, gritando en vez de conversar, hueveando con un grupo de hueones de otra mesa, bailando no sé qué mierda, y dando un tremendo e indigno espectáculo.
A las 5 de la mañana, cuando nos echaron cagando, los hueones querían seguir el mambo pero eran de Santiago, entonces, no cachaban nada dónde seguir el carrete. La Lore recordó su gran “hazaña” en el after metalero clandestino, y prendió con arena al resto. Como yo no conocía el lugar y tenía ganas de seguir el lanzazo, acepté ir a la hueá que quedaba cerca de la aduana, frente a una bomba de bencina.
Partimos todos, y trás una cortina de metal y una especie de puerta de fierro, estaba el más asqueroso lugar que he pisado en mi vida. Un lugar oscuro-oscuro, con unos tubos ultravioletas que rodeaban el larguísimo bar de acero, -siendo la única iluminación de la hueá-, un calor culiao sofocante, porque no tenía nada de ventilación, humo por montón, chascones pobres, hediondez máxima, música reculiá, y copetes calientes, porque “no tenemos refrigeradores ni hielo”
PUAJ!
“Voy al baño.” -Fue mi escueto comentario escapista a ese martirio en que YO había elegido meterme.-
Al llegar al baño, caché un par de hueones culeando en los lavamanos, los baños con mierda hasta en el piso, dos de ellos sin puerta -los que estaban  medianamente limpios- y vómito hasta en el pasillo. Cabe destacar que el baño era unisex, así que si queríai mear,  cagar, vomitar, o la hueá que fuera, tendríai que tener absoluto valor -o demasiado aguante-.
Me devolví.
“Pico, me voy.” -Les aviso a las dos simias que por amigas tengo.-
“Ah, culiá! Pero cómo!?!?!?!?!”

“Así poh, me voy!”
Y me fui a la chucha.
Al otro día, desperté cuando llegaron estas dos borrachas culeás, con un par de hueones feos y pobres a pisar al lado mío, importándoles una soberana raja que yo estuviera ahí, dándome cuenta que en este país de piteaos, yo me creía anormal y en verdá, soy de lo más cuerda que hay.
Después de todo el show que se mandaron estas dos, las subí y dejé caer a chuchás a las muy rechuchetumares, avisándoles que me iba a Santiago, porque ya no las soportaba un segundo más.
“No te vayas, vamos a pasear en una lancha en el puerto. Nosotras te invitamos!” -Como si fuera la gran hueá.-
“No me interesa, feas culiás, métanse la lancha en el hoyo de la raja, y ojalá se peguen el SIDA, hijas de puta!”
Agarré mis bolsito, y emputecida partí al terminal.
Resultado: Pasajes agotados.
Pensé seriamente irme a dedo, pero la cordura llegó, así que con la cola entre las piernas, me tuve que devolver a ver a ese par de parásitos, y quedarme otra noche con ellas.
Resultado 2: Estuvimos 15 días instalás en Valpo, y me uní a la juerga.
Resultado 3: Me agarré la gonorrea.
No, mentira.
Fin.

Comments

  1. Hermoso final. El episodio anterior era una mierda pero este cumplió las expectivas con creces.

    Espero de todo corazón que tu cagada de computador no vuelva a guatiar y esperar 300 días a tus actualizaciones.

    Saludos! El Cerdo

  2. Resultado 4: fuiste atacada por una jauria de perros en el centro de valpo (esta de moda entre los borrachos del sector)

    De partida quedarte hasta las 5 en el Coyote Quemado es la peor decisión, aparte de convertirte en columnista de andateala.com, que has tomado ya que con luca te curas hasta las cachás gracias al variado “alcohol” que sirven.

    A los niños y putas que siguen andateala.com asesórense antes de aventurarse en la bohemia porteña o si no terminaran “cerca de la aduana, frente a una bomba de bencina” el lugar mas orinado de valpo y con el resultado 3 como recuerdo.

    Magis … I loyu.

    Saludos, Éxito.

  3. Todo lo anterior confirma que Valpo ejerce una maléfica y maraquienta influencia sobre los débiles
    Magistralosa Ud. sobrevivio debido a que es idola a diferencia de sus amigas seropositivos

    Gracias

  4. Muy buena!!! pero quedé con gusto a poco!! =(

    El dicho lo dice no? “De lo bueno poco”…

    Oye Dimas es un rancio acosador, jura que aún es jovencito y que todas mueren por él puta qué asco!, también supe de cerca de uno de sus ataques… + wuaj!

    Nota: Douglas con A se nota que conoces al revés y al derecho las movidas de Valpo!!, espero estar en la categoría de niños y no de putas estimado marica!,,,la manerita de referirse por dios!…

    Me reí con éso de el pc que wateó y por éso actualizas cada 300 días! jajaja el número es 503 🙂

    Magis no te pierdas porfavor!!!, das el toque femenino y chuchetón a la página!!!

  5. Grande magis… menos mal apareciste, yo crei que te habiamos perdido.
    porfis, comprate otro guater, y cuidate mucho.(Creo que pa tus amistades aplica.. contigo de amiga pa que quiero enemiga??) de todas formas, me hacis tanto reir…

  6. Magistralosa, debiste haber ido a máscara. Música buena, gente linda aunque en su mayoría pobre, extranjeros terrible de rajaos pa que una lo suelte y los baños medianamente decente. Excelente tu saga, tiene un final digno, y tus amigas no pueden ser más maracas. Mínimo, que se vayan a un motel las culiás

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