Magistralosa, es un especímen con escasa sanidad mental, que ha vivido más que Matusalem y no le ha ganado a nadie. Dentro de todo, es winner y suele dejar la cagá con quien se le acerque. Acérrima defensora de los juegos clásicos de windows y fanática del dinero.

Corría el año 1813, cuando conocí al que sería mi primer flamante pololito. Este mozuelo de tiernos 16 años, era un año menor que yo. Gabriel, -como llamaremos al pequeñín- venía de una familia bien extraña, su madre lo había parido cuando tenía 15 años, y su padre era un viejo culiao hombre mayor, de 30 y tantos. Gabriel tiene un hermano de 13 años, y vivieron felices mientras su padre hacía un doctorado en Estados Unidos. Una familia feliz.

Al regresar a Chile, la joven madre de Gabriel se calentó con un hueón menor, se anuló del padre de sus hijos, y comenzó una hermosa relación con Cristóbal, a quien le dio 2 hijas pequeñas, la María Ignacia y la María Jesus; dos pendejas culiás de 2 y 4 años a las que tuve la “bendición” de conocer.

La madre de Gabriel, de nombre “Vieja Culiá”, siempre cachó que yo quería pervertir a su retoño, así que contra viento y marea, evitaba que nosotros pudiéramos tener algún grado de intimidad, sobre todo cuando yo lo iba a ver a su casa.

La Vieja Culiá, tenía tiernos 31 años cuando la conocí, y su nuevo marido, Cristóbal, 29. Como yo tenía 17 años, no sabía cómo chucha llamar a este par de hueones, ya que no eran tan viejos como para decirles “tíos”, ni tan pendejos como para tutearlos. -Además que la Vieja Culiá, era mal que mal, la mamá de Gabriel y yo respeto las jerarquías.-, así que a ella le decía “Señora Vieja Culiá”, y a Cristóbal, “Cristóbal”, porque él me dio la confianza para tratarlo así. Cristóbal, que no era ná de hueón, quería puro chantarme el paté, -yo lo caché de una-, y eso, a la Vieja Culiá no le causó ninguna gracia. Entonces, además de cuidarle la virginidad al hijo, quiso cuidarle la corneta al marido y de pasadita, cuidar su dignidad de mujer, evitando el “gorreo” a toda costa.

El pololeo con Gabriel duró casi un año, un año en donde tuve la desgracia fortuna de pasar cumpleaños, navidades, años nuevos, fiestas patrias, aniversarios y blá con él, a punta de peleas, porque la Vieja Culiá no quería ni verme a medio kilómetro cerca de su palacio -ni de su cara-. Lo extraño, era que todo el resto de familia me adoraba, y siempre pedían mi presencia en esos eventos familiares. 1-0, Iso gana.

Después de llevar como 5 ó 6 meses de pololeo, se me ocurrió la genial idea de acostarme con Gabriel. Ya era hueá ya, andábamos más calientes que piedra de curanto, casi comiéndonos en las calles, y en la academia de teatro de su colegio, en donde yo participaba y lo conocí.

“Y… cuándo vamos a tirar nosotros?” -Le pregunté.-

“Es que a mí me da miedo, porque soy virgen, y no sé… dónde lo podríamos hacer?”

“Puta, DÓNDE SEA! Pero paremos la hueá poh! Tu mamá va los Jueves a la casa de tu tía, y te quedai solo, qué mejor?”

“Hecho!” El trato se había sellado.

 

Como la Vieja Culiá era muy zorra, empezó a cachar en el ambiente el mensaje sexual que tirábamos al aire, y ahí comenzó el martirio.

Cada vez que nos “íbamos” a quedar solos, la muy conchadesumadre, se “arrepentía” al último minuto de salir, inventando cualquier excusa, entonces, mandaba al pobre hueón de Cristóbal, solo, a hacer el “trámite” correspondiente; o no hallaba nada mejor que dejarnos con las dos cabras chicas que hueveaban más que puta curá, sin darnos libertad de follar como correspondía.

La Vieja Culiá me comenzó a tomar odio. Tanto así, que por ejemplo Gabriel me invitaba a almorzar, y cuando yo llegaba, la muy reculiá me hacía sentar en un sofá y me decía:

“Iso, Supongo que ya almorzaste.”

“Sí señora Vieja Culiá, ya almorcé, no se preocupe.” -No me quedaba otra.-

Todas esas actitudes comenzaron a generar en mí un odio absolutamente recíproco, ya que era más que evidente el “querer huevearme” para que yo me apestara.

“Por la conchetumare, Gabriel. Hasta cuándo chucha voy a tener que aguantar a tu cagá de mamá? ME TIENE CHATA, LOCO! Qué hueá se cree? La culiá jura que a mí me encontraste tir á en la calle acaso?” -Puteaba en vano.-

“Puta amor, si tú cachai como es mi mamá, no la pesquís, ya? No me puedo ir en contra de ella, porque… te voy a contar algo, ella no quiere que te cuente, pero finalmente te vas a enterar igual. Incluso a Cristóbal le tiene prohibido que te comente esto…”

“Hueón, dime!!!!!!!” -Le exijo la información, porque ya no daba más de curiosidad.-

“Iso, mi mamá está embarazada, tiene 3 meses.”

“CON-CHE-TU-MA-RE!”

Hueón, tenís 31 años, y vai por un quinto hijo… Oh, No!

En fin, apliqué AMP, y pensé que tal vez su encono hacia mi bella persona, se debía al manicomio hormonal que mantenía en su cuerpo, o el miedo a perder al caliente de Cristóbal. -Como si a mí me hubiese importado un “viejo culiao” como él.-

“Mira Gabriel, yo te amo, pero estoy chata, en serio. Yo lo único que quiero es que me des tu florshhhhhhhhh”.

Como ambos éramos unos pendejos pobres, las pocas lucas que manteníamos, eran pesitos que ni cagando íbamos a ir a gastar a un motel. Con raja compraríamos una caja de 3 de condones pa’ evitar la preñez y era. Y así estuvimos, “intentando” pegarnos un polvo como por 3 ó 4 meses de manera infructuosa, porque la Vieja Culiá la sabía por libro. y NUNCA nos dejó solos.

Un Domingo cualquiera, Gabriel me llama a la casa:

“Iso, mi mamá va a salir donde la tía Patricia, se va como en media hora, y no va a llegar hasta la noche, me va a dejar con mis hermanas sí, pero pico, la hacemos igual!”

“UFFFFFFFFFFFFF; YA! VOY VOLANDO!!!!!!!”

“Apura amor!”

Qué me dijeron, partí hecha un cohete pa’ la casa de mi pololi, calieeeeeeeeeeeeente. Me iba pasando las tremendas películas en el camino, cuando toco el citófono, y SORPRESA! Me contesta la mamá de Gabriel:

“Qué haces acá Iso?”

“No señora Vieja Culiá, es que… ehmmm… ehhhhh… Andaba por acá y quise pasar a ver a Gabriel un ratito. Molesto?”

“No, lo que pasa Iso, es que yo soy madre, y sé perfectamente bien que tú quieres acostarte con Gabriel. Sabes? Conozco muy bien a las de tu “tipo”, y perdóname que te lo diga, pero, no me agradas. Sólo te acepto porque eres la polola de mi hijo y blablablá.”

“WHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAT!!!!!!!!!!!!?????????? Perdón??? YO me quiero acostar con su hijo? O su hijo también se quiere acostar conmigo?????”

“Mira Iso, y no sólo con mi hijo, si pudieras, también te acostarías con Cristóbal!!! Crees que soy tonta? Pero eso no es tema, porque a Cristóbal le das asco, él me lo dijo.” -Ah, yaaa. El otro culiao me miraba y se le paraba el pico. Ahummm… –

“NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!” -Me quería morir.-

“Pero bueno, yo tengo que salir, y ustedes dos están bastantes grandecitos, y sabrán lo que hacen. Lo dejo a tu consciencia. Sube.”

TSSSSSSSSSSSSSSSSS, me dejó terriblemente cagá de onda, y con más ganas que la chucha de tirar… Subí pa’ puro putear a Gabriel y mandarlo a la súper chucha. La Vieja Culiá se fue, y empecé mi rosario:

“Qué conchetumare le pasa a tu mamá? Olvídate de que nos acostaremos, hueón, por la chucha. Púdranse todos! Ojalá la vieja de mierda choque en su cagá de auto y se haga cagar. Qué se cree! Vieja reculiá y la gran puta que la parió. Y voh, ahueonao! ARGH!!!”

 

A los veinte minutos de estar peleando con Gabriel, suena el teléfono:

RRRRRRRRRIIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNNNNNNGGGGGGGG!

“Aló?”

“Buenas tardes, usted es don Gabriel San Martín?”

“Sí, Quién habla?”

“Soy el Carabinero Juanito Pérez, y necesitamos ubicar a un adulto que venga a socorrer a la señora Vieja Culiá, porque sufrió un accidente en su vehículo.”

Yo quedé muda, Gabriel me tiró un par de chuchás, y me gritó que era el demonio en persona, porque había deseado que la señora tuviera un accidente y se había cumplido…

Ahí terminamos nuestra maravillosa historia de amorsh no consumada, agarré mi raja y me fui a la chucha.

A las dos semanas, me enteré que la Vieja Culiá estaba bien, pero había perdido la guagua.

Después de muchos años, Gabriel entró a mi Universidad a hacer un postítulo, y en la intranet de la u, se pedía una cadena de oración por la salud de la “señora Vieja Culiá, madre de uno de nuestro alumnos, que padece de una terrible enfermedad.”

Casi me caí de raja, cuando días después me entero que había fallecido.

Lamentable, pero… por MARACA CORTA LECHE, Y NO DEJAR CULEAR TRANQUILOS, PAGASTE, VIEJA RECULIÁ Y LA RECONCHETUMARE!

Dios la guarde en su santo reino.

AMÉN.

Comments

  1. Hace muuuuucho que no pasaba por este sitio y decido que este serìa el primer post a leer de vuelta y definitivamente no me defraudò, wena historia, carnaval de garabatos y un desenlace merecido… lo unico que queda es… En que weà de Universidad hacen una cadena de oración por una vieja culià mas encima informando por la intranet?
    Mis respetos Magistralosa por tan pulenta historia.

  2. Ojala haya sufrido harto en vida la vieja muy recontraculiá.
    Además el sacowea era mas polleruo, faldero, amamao, chupateta, y todos los adjetivos calificativos que estén en ese contexto… en resumen, AMARICONAO!!!

    PD1: It’s Friday Friday!!! 😀
    PD2: Ojala no se vaya al spam la cagá de comentario.
    PD3: Loyu.

  3. Uajajajajajaj, uta que me reí. Vieja zorra, cortaba la leche porque era como hacha pa la coronta!

    Que no se digamma que dios no have justicia en la Tierra!

    Hermosillo relato!

  4. Muerte a las suegras, son todas el mismo atado de mierda y locura, que creen que eres el demonio en persona por querer comerte a su hijo.
    Viejas culeás.

    [Te Amo Iso ?]

  5. WOW, magistralosa eres una mujer genial y muy buena, buena para el pico sera, pero eso es normal en todos asi que chocales (?), eres del tipo de mujeres que un@ no querria conocer, por lo que te llevas un trocito de mi corazon, además la historia estubo entrete, ojala que ese tipo de viejas te sigas topando en la vida y luego tu te transformes en una de esas para que sufras y mueras.

    PD:Eres genial ._.
    PD: Te amo cerdo!!!

  6. buena historía, muy parecida a lo que me pasó a mi, con diferencia que mi abuela vendría siendo la vieja culía, y que cuando le dió color con traer a mi mina a la casa la mandé a la mierda y me encerraba en la piesa a fornicar como corresponde. aún le sigue dando color, pero en cosa de tiempo el veneno para ratas surtirá efecto asique…

  7. Qué se cree la vieja muy culiá? Iba por el quinto hijo y la mierda osa en decirte maraca? Y qué le dabai asco a su fiancé? No le podís decir eso a una pendeja, po hueón. Se las ganó por puta. Me huele a PUC o privada híper pechoña con eso de “cadena de oración”.

  8. igual el par de pendejos lesos, siempre hay un lugarcito pa echarse un polvete, tb. por ahí por 1813 tuve una pololita de 17 y yo tenía 16, cuando encontrabamos el espacio y el tiempo nos hacíamos cagar…

  9. jajajaja, tení serios problemas de redaccion y sintesis, pero la historia es muy buena, y te voy a poner un tema… nunca le he deseado mal a nadieee(8)(los tr3s)

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