
La familia no se elige, a no ser que seas adoptado. En tal caso, más que elegir, tu serás elegido y te importará una raja quien sea con tal de no tener que seguir viviendo rodeado de ratas y empleados fiscales, que al tiempo son la misma mierda.
Sin embargo, pertenecer a una familia no garantiza la felicidad. Sobre todo cuando se tienen hermanos: Apéndices familiares cuya existencia solo se justifica en el hecho de tener alguien con quien golpearse impunemente sin ir a la cárcel. Peor cuando uno es el menor.
Los hermanos mayores son, por defecto, unos hijos de puta. Está en su naturaleza. Entes plenos de envidia por la nueva adquisición familiar quien viene a arrebatarle su lugar de hijo menor, lo cual será pagado por sangre por el neonato.
Sin embargo, hay que reconocer que cuando hace falta, tus hermanos siempre estarán ahí para darte ese impulso necesario para salir adelante.




3 Reclamos
gestorias en benalmadena says:
feb 15, 2012
jajaja pero de donde has sacado esa imagen!
tijerillas nylon says:
feb 17, 2012
un “punching bag” de pobres
GrindmancerCL says:
feb 26, 2012
hermoso, en especial el tercer párrafo