Grecia de Tsipras

Grecia inicia la crisis Europea, una nueva, por así decirlo.

(ANAL – Enviado especial luego de hacer los deliverys de comida) – Grecia acaba de dar comienzo a una crisis sin precedentes que ha golpeado de lleno a la industria marketera política del viejo continente.

El partido Syriza ha ganado, con más del 10% de diferencia por sobre su segundo, con una mierda de 36% que en cualquier país sin un sistema político de mierda no daría ni para pasar al balotage, en Grecia significa triunfo. Así, humillando al Primer Ministro de Grecia, el ahora ganador Alex Tsipras, cuyo nombre podría bien haber bautizado algún personaje de “Los supercampeones”, se erige como su representante máximo. Ahora, toda esta mierda épica no es la noticia.

Lo rimbombante es que así se ha dado el puntapié inicial a una crisis sin precedentes en Europa. No porque Tsipras provenga de una coalición de izquierda (lejos estoy de condenar eso), sino porque con los nombres ganadores ha quedado en claro que la antigua concepción del marketing político se fue a la puta que lo parió.

Repasemos: Venció un tipo llamado como una bacteria rectal, que comanda un partido cuya denominación bien seriviría para marca de plaguicida, apoyado por un chaval español (Pablo Iglesias, no Paulo Iglesias), posible hijo no reconocido de Julio pero con menos gracia que sus otros hijos… Eso no es cierto porque sería imposible, pero que tiene un corte de pelo al estilo 90’s -pero 1790-.

Este apasionante político ibérico también suma a la crisis de los inventadores de nombres como “Frente Coalicionado para la Reforma Institucional Liberal de la señora de la esquina que me miró con cara de “eh, tío, y que pasa”? a lo que yo le contesté “nada señora, que vamos pa’lante”- “ah, bien” dijo ella, al momento que desmenuzaba un pollo con el diente que le quedaba”, ya que lidera la agrupación “Podemos”, que bien podría ser el lema barato de una de esas iglesias universales de Dios pentecostales de los últimos días y está en excelente posición para los sufragios próximos en la semi-africana península Ibérica.

Con estos apelativos y denominaciones, se entiende que se llega al final del robo de los expertos en marketing político, quienes eran semidioses armando discursos, nombres rimbombantes, descubrimientos de prostitutas y presentaciones. Europa -nuevamente, cada cierto tiempo dependiendo como va el clima- comienza lo que será el tiro de gracia para una profesión que dejará a muchos desempleados, quienes seguramente se volcarán a otras secciones de la vida como empresas farmacéuticas o conglomerados de naciones y bancarios.

La verdad es que no, seguirán ahí metidos haciendo alguna mierda.

PD: a la tipa de la foto se la está fornicando el fantasma de Demis Roussos.