Contraviniendo esa hermosa y estúpida tradición de velorio cuya máxima reza que “No hay muerto malo” hoy se ha muerto uno de esos conchasumadres que realmente, por ninguna parte podríamos pensar que es bueno, a no ser que el item “estallar aviones contra rascacielos” llegue a ser valorado socialmente en el mundo occidental. Nos referimos...