Terminó de saborear con su ágil lengua los últimos restos del tan anhelado coyac, como solo una experta sabe hacerlo, jugó hasta el final con el morbo y las expectativas del ansioso varón que tenía al frente, el cuál sudaba inquieto mientras la miraba. Cuando ya no quedaban excusas para no enfrentar la realidad, ella [...]
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