Lo tomó entre sus brazos como si no hubiera un mañana y luego, con su mano delicada y suave tocó su frente húmeda y la fué deslizando poco a poco por su rostro.
Esos ojos claros y brillosos que la miraban fijamente, pidiendo piedad mientras jadeaba.
Siguió deslizando su mano por su cuerpo hasta que la posó [...]




